Alan Sabbagh y un personaje al que se le subió la espuma a la cabeza

Alan Sabbagh es de esos actores que rinden en cualquier rol que le toque. ¿Un actor de toda la cancha? Por qué no. En Pequeña Victoria (Telefe a las 22.30) Alan es Gerardo Mancuso, compañero de trabajo de Jazmín (Julieta Díaz) y Manuel (Luciano Castro) en la cervecera Pash.Su afán por ascender en la empresa es…

Alan Sabbagh y un personaje al que se le subió la espuma a la cabeza

Alan Sabbagh es de esos actores que rinden en cualquier rol que le toque. ¿Un actor de toda la cancha? Por qué no. En Pequeña Victoria (Telefe a las 22.30) Alan es Gerardo Mancuso, compañero de trabajo de Jazmín (Julieta Díaz) y Manuel (Luciano Castro) en la cervecera Pash.

Su afán por ascender en la empresa es su caballito de batalla. Ambicioso, se cree más de lo que en realidad es y esa característica lo hace igualmente insoportable como digno de compasión.

Gerardo concentra muchos de los rasgos que podrían entrar en la categoría del típico chanta argentino: opina de todo, con mucha determinación aún y, sobre todo, de aquello que no sabe. Se ilusiona imaginando su futuro como gran CEO de la empresa y con una vida llena de comodidades.

En su ida y vuelta con sus compañeros de trabajo, es bastante resbaladizo. Se le mezcla el cariño y la lealtad por sus pares, con sus ansias por llegar más lejos que ellos. Inseguro y competitivo, todos sienten que a pesar de eso, en el fondo es un muchacho de buen corazón y no representa ningún peligro. 

Para darle vida a Gerardo está Alan Sabbagh, actor fetiche del cine independiente argentino, con personajes en filmes de Ariel Winograd (Mi primera boda y Vino para robar); Sebastián de Caro, (20.000 besos); Daniel Burman (El rey del Once) y Diego y Pablo Levy (Masterplan), entre otros.

Su estilo algo lacónico es altamente efectivo. Es de esas personas que apelan al humor de una manera muy sutil y con pequeños gestos pero siempre da en el clavo. 

En Pequeña Victoria, Gerardo está casado con Valeria (María Abadi), con quien tuvo dos hijos. La pareja es típica, formal y se aburren un poco entre ellos. 

Mirá también

Gerardo es bastante negador y la vida que se inventa tanto para su presente como para proyectar su futuro, está lejos de ser real. Un poco perdedor, se aferra a pequeños detalles, a competencias y trampas infantiles para lograr su objetivo. Pero en general, termina desilusionado y ofuscado.

Sus diálogos más picantes los tiene con sus colegas y amigos Manuel y Jazmín. Más de una vez se va de boca y después se arrepiente. Y otras, en sus momentos menos amables, actúa por atrás, en el límite con la traición, buscando sacar tajada.

Mirá también

Desde hace varios años la cara de Sabbagh es frecuente en algunas de las tiras de más éxito de la pantalla chica. Pasó por Botineras, Graduados y Vecinos en guerra, entre otras, siempre con gracia y presencia.

Si bien, desde que empezó en la actuación, nunca dejó de trabajar, Sabbagh todavía reparte su tiempo entre el cine y la televisión con el negocio familiar. Por eso es posible encontrarlo detrás del mostrador atendiendo en el local de iluminación y electricidad en la calle Paraná, pleno centro porteño.

Con 39 años, este rol lo sigue afianzando en el medio y seguramente, muy pronto será hora de que Alan tenga su protagónico.

WD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *