El psiquiatra José Eduardo Abadi se prueba como actor en Edipo Rey

Entre sesión y sesión, su padre le narraba las aventuras de Aquiles en La Ilíada y La Odisea. A la hora de dormir, nada de Caperucita Roja o Blancanieves: su madre lo acostaba con Edipo rey. Esa fue parte de la infancia de José Eduardo Abadi, el psiquiatra y psicoanalista que ahora también se prueba…

El psiquiatra José Eduardo Abadi se prueba como actor en Edipo Rey

Entre sesión y sesión, su padre le narraba las aventuras de Aquiles en La Ilíada y La Odisea. A la hora de dormir, nada de Caperucita Roja o Blancanieves: su madre lo acostaba con Edipo rey. Esa fue parte de la infancia de José Eduardo Abadi, el psiquiatra y psicoanalista que ahora también se prueba como actor en el unipersonal Había una vez… Edipo rey.

Amante de las tragedias griegas y de todo lo vinculado a la Atenas del siglo V AC, el también escritor y dramaturgo habla de cómo se gestó este espectáculo que sube a escena los jueves a las 21 en el Teatro Multiescena, y al que define como “la historia en que un narrador conmovido cuenta el Edipo rey a un público”.

Abadi estudió actuación con Lito Cruz, Luis Rossini y Rubens Correa, entre otros, y es autor de obras teatrales que abordan lo grotesco y el absurdo. En Había una vez… Edipo rey, narra la obra de Sófocles “en tono de bar”, apelando al humor y a anécdota de su vida para intentar desacralizarlo y bajarlo a tierra.

“La gente se sorprende porque creen que son 600 páginas aburridas, densas; pero son 60 páginas de un género policial: un thriller con emoción, suspenso, profundidad. Yo decidí hacerlo como una obra metida dentro de una obra: es el narrador que cuenta el Edipo. Pero también hay una historia del narrador, que en este caso soy yo, que cuenta cómo nació el teatro y dice comentarios humorísticos en el medio de la escena”, describe Abadi, quien después de cada función propone una charla íntima con el público.

Mirá también

-¿Por qué elegiste Edipo rey entre todas las tragedias?

Todo el mundo cree que el Edipo famoso es: ‘mató al padre, se acostó con la madre y punto’. No. Es lucha de poder, es paradigma de discursos, es lo subterráneo y lo dionisíaco escondido en la razón, son miles de cosas que voy tirando durante la obra y que, creo, le confieren a la gente un interés que no suponían. Además, habla de la ambivalencia, del amor, del odio, del narcisismo, de la necesidad de la identidad y la verdad. Creo que se juega la cruzada más importante, que es el hombre en busca de su libertad.

-En la Antigua Grecia, la gente conocía la historia de los mitos y sus héroes, y todas tenían sus convenciones que se respetaban a rajatabla. ¿Cómo se logra adaptar ese código a un relato más contemporáneo?

-Es que por eso no se llama Edipo rey. Se llama Había una vez… Edipo rey. Porque es la historia en que un narrador conmovido se lo cuenta a un público. Tiene momentos de teatralización light. Y en el momento del relato de Yocasta seduciendo a Layo, apelo al absurdo y me meto con la idea de que antes, el teatro griego también tenía un coro donde todos estaban pintados, bailando y se mezclaba la comedia. De paso cuento cómo se hace la ensalada griega. Ahí se entrecruzan los géneros.

Mirá también

-En esa época, las representaciones de las tragedias eran fenómenos populares de masas.

-Eran súper populares. En la tragedia, lo que se presentifica es que detrás de la razón, de lo apolíneo, subyace ese mundo onírico, dionisíaco, subterráneo, que es la presencia en la actualidad de los dos discursos: por un lado el de esa Antigua Grecia, el del Iluminismo del siglo XVIII y el posmodernismo positivista capitalista de ahora; y por otro lado todo ese otro mundo subterráneo, nietzscheano…, trabajo mucho con la idea de que en ese momento hay un pensamiento que recupera la fusión, lo societal, no solamente lo individual.

-¿Por qué pensás que con los años se volvieron relatos cultos para una cierta élite ilustrada?

-Es cierto. La gente sale preguntándose eso. Mi idea era bajarlo a tierra, mostrar la profundidad y la emoción que tiene el texto. Y a la vez, cómo se dejó de lado, creyendo que eso era viejo, cuando en realidad alimenta todo el teatro que se ha hecho después. La tragedia es la cuna del teatro occidental, decía Aristóteles. Tal vez junto con Antígona. Cuento un poco cómo era la vida de Sófocles. Se va creando un clima en el que intento que todos viajemos al Anfiteatro de Piraudo.

-¿Solés seguir un mismo guión o improvisás?

-Mirá, el relato suele ser el mismo. Puedo agregar frases, alguna palabra. Lo que tiene una densidad distinta es la primera parte, cuando cuento cómo nace el teatro; la relación entre mito, rito y tragedia; y cuando juego con ellos acerca de si saben lo que es una orgía, una fiesta dionisíaca. Eso lo voy improvisando o actuando de acuerdo a la empatía del público.

Mirá también

Había una vez… Edipo rey se presenta los jueves a las 21 en el CPM Teatro Multiescena (Av. Corrientes 1764). Entradas disponibles en Plateanet.com

WD​

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *