Barbijos y alcohol en gel. Los secretos detrás de la producción local

Una parte de los barbijos se produce localmente y otra se importa; en el caso del alcohol en gel, su fabricación está concentrada en unos pocos actores locales Fuente: Reuters Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Y así es la situación hoy en lo que respecta a alcohol en gel…

Barbijos y alcohol en gel. Los secretos detrás de la producción local

Una parte de los barbijos se produce localmente y otra se importa; en el caso del alcohol en gel, su fabricación está concentrada en unos pocos actores locales Fuente: Reuters

Dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Y así es la situación hoy en lo que respecta a
alcohol en gel y
barbijos: los faltantes en todo el mundo encendieron las alarmas respecto de cómo, dónde y en qué cantidades se producen.

En la Argentina,
las fábricas y los distribuidores de estos dos caballitos de batalla en épocas de brotes virales trabajan silenciosamente con pocos sobresaltos hasta que un evento disruptivo los fuerza a duplicar su producción y readaptar su logística para
atender a un mercado cada vez más desesperado.

El
alcohol en gel era un producto casi ignorado en las góndolas de farmacias y supermercados hasta que el brote de
gripe A en 2009 lo volvió
mainstream. En la Argentina es un mercado dominado por
unos pocos jugadores grandes con producción nacional. Entre ellos están el laboratorio Elea Phoenix (Pervicol), Roberto Pasmanter (fabricante de marcas blancas de grandes cadenas de farmacias y supermercados) y Fradealco (MF).

Para la mayoría de las compañías se trata de una
producción secundaria, siempre por detrás de la del alcohol líquido y otros productos de tocador y de botiquín que tienen mayor salida -como el agua oxigenada, el jabón o la gasa-. Los
brotes importantes de virus provocan saltos grandes en la producción y reacomodamiento de las jornadas laborales y de las plantas.

En el caso de Fradealco, por ejemplo, la enseñanza de la gripe A -que por entonces llevó a duplicar la producción- incluyó mayor paciencia para atender los llamados, que llegan de a decenas, y más entendimiento del producto.

“Es un mercado muy sensible”, explica Misael Casco, del área de Ventas. Cita, por caso, lo sucedido con una cadena de supermercados mayoristas, que en todo 2019 solicitó 4200 bultos de 12 unidades y que en estas pocas semanas de brote de coronavirus hizo un pedido por la misma cantidad.


En el caso de los “respiradores descartables y reutilizables” (así se conoce formalmente a los barbijos en el sector), hay al menos tres compañías que producen localmente Fuente: LA NACION – Crédito: Tomás Cuesta

Para la compañía eso significa un cambio en la manera de producir. Como la planta está
abocada al alcohol líquido y la mayor parte de la automatización está programada para ese producto, el
alcohol en gel requiere más trabajo humano y, por ende,
mayor demora para las entregas en caso de picos de demanda imprevistos.

En el caso de los
“respiradores descartables y reutilizables” (así se conoce formalmente a los
barbijos en el sector), hay al menos tres compañías que producen localmente: Fravida, Pademed y Libus. De acuerdo con fuentes del mercado,
hay una porción de los productos que se importa desde Estados Unidos y -paradójicamente- desde China.

Entre los clientes habituales que compran barbijos se encuentran los pintores, los médicos y los empleados de laboratorio, los trabajadores del sector petrolero y de la minería, entre otras ramas. Además, hay picos de demanda de la porción de la población más vulnerable durante los meses de frío. El brote del coronavirus disparó la demanda de barbijos a nivel mundial.

Desde las empresas fabricantes locales explican que el número de pedidos llegó a niveles “inconmensurables”, y que
no solo se trata de proveer al mercado interno, sino también a países como China, Estados Unidos y Japón, desde donde llegaron varios pedidos en las últimas semanas, cuando los encargos llegaron a ser de hasta siete millones de unidades.

Bruno Leone, responsable de Laboratorio de Ensayos de Fravida, explicó que la compañía produce cinco millones de respiradores anuales y que con el brote de coronavirus la producción “se triplicó”. Detalló: “Están pidiendo más de lo que pedían en un año entero de trabajo”.

Recordó que durante el brote de
gripe A sucedió lo mismo y que la política de la compañía es “abastecer al mercado local”, pero no desatender los pedidos “de todos”. Por su parte, voceros de la firma Libus señalaron que existe una “sobredemanda” que trabajan en un plan de abastecimiento para la Argentina y el resto de las filiales de América Latina que permita “mantener los inventarios”.

En el último eslabón de la cadena,
la demanda del consumidor, hay un correlato en números. Farmacity detectó una
suba de ventas en el orden del 89% para los barbijos y del 80% para el alcohol en gel en enero y febrero en comparación con el mismo período del año anterior. Los locales trabajan con seis proveedores de alcohol en gel y uno de barbijos, y los productos son de fabricación nacional e importados.

Voceros de la compañía informaron que, en un año sin grandes brotes de virus, la demanda de alcohol en gel “es estable” y que, en el caso de los barbijos, hay un pico de demanda en la
temporada invernal.

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