Maravilla Martínez se convirtió en peso pesado: engordó 23 kilos para una película

Maravilla salió de ahí, del ring, y se metió en el mundo del cine: desde este jueves 10, día de estrenos, a Sergio Martínez se lo podrá ver por primera vez en una película “con un papel importante”. Será en Pistolero, una ficción que, según explica su director, Nicolás Galvagno, “sirve de ensayo sobre la violencia”.Allí,…

Maravilla Martínez se convirtió en peso pesado: engordó 23 kilos para una película

Maravilla salió de ahí, del ring, y se metió en el mundo del cine: desde este jueves 10, día de estrenos, a Sergio Martínez se lo podrá ver por primera vez en una película “con un papel importante”. Será en Pistolero, una ficción que, según explica su director, Nicolás Galvagno, “sirve de ensayo sobre la violencia”.

Allí, Isidoro Mendoza (Lautaro Delgado Tymruk) es un hábil ladrón que atraca en dupla con su hermano Claudio (Maravilla) y otros secuaces. Son delincuentes de corazón sensible: parte de lo que les roban a los “ricachones” se lo entregan a los “desposeídos”. 

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Con escenas en las que no faltan escopetazos ni paseos a caballo, la historia sucede en una zona rural “durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, a fines de los años ’60”.

El elenco lo completan Diego Cremonesi, Juan Palomino y María Abadi.

“Soy nuevito en esto del cine, vengo del palo del boxeo y sentí un gran placer al trabajar en este largometraje”, dice desde Madrid Martínez, ex campeón del mundo superwélter y mediano.

Y agrega: “Pistolero está entre el western y el policial. Y se basa en hechos reales: también a fines de los ’60, en Chaco, estaban los hermanos Velázquez, cuatreros con miles de adeptos… Incluso hay un documental que cuenta su historia: La leyenda del último sapucay”.

-¿Cómo te sentiste al ponerte en la piel de un ladrón?

-Bien… No parezco yo, ¿no? Algunos me dicen que es difícil reconocerme. Es que para hacer mi personaje tuve que subir de peso, me dejé la barba…

-¿Cuántos kilos aumentaste?

-El director (por Galvagno) me dijo: “Sergio, no quiero que tengas pinta de deportista. Ni que seas elegante ni prolijo… Y quiero que aumentes siete, ocho kilos… Al final, me lo tomé demasiado en serie (se ríe). ¡Y subí 23! ¡Y llegué a los 100!

-Estabas como para pelear con Mike Tyson…

-Sí, podría haber peleado con Tyson. Y con alguno más pesado también.

María Abadi y Lautaro Delgado Tymruk, en una escena del filme.

-Tu personaje es un ladrón que ayuda a los pobres…

-Isidoro y Claudio Mendoza son como Robin Hood… Despiertan cariño entre los que menos tienen porque los ayudan. Isidoro tiene más conciencia de lo que sucede a su alrededor. Claudio, en cambio, vive más el presente, es más alocado… Le gusta el cabaret, la bebida… No le importa si detrás de la puerta puede estar la Policía. O la muerte.

-También, en un momento del filme se te vio jugando al fútbol en un picado, pegándole de zurda…

-Sí, fue un momento muy bonito. Como la película está ambientada en los años ’60, tuvimos que jugar al fútbol con ropa y zapatos muy incómodos… Y esa escena me sirvió para darme cuenta de que ya no estoy en condiciones de pisar un balón (se vuelve a reír).

Con el cinturón de campeón, tras vencer al mexicano Julio César Chávez Junior, en 2012.

De Quilmes, Maravilla tiene 44 años. Y vive entre Madrid y Buenos Aires. Su retiro del boxeo fue en 2014, tras perder con el puertorriqueño Miguel Cotto.

Como actor, trabajó en la película Alacrán enamorado (“un papel muy chiquito”) y en algunos cortos, como “100 balas”.

También formó parte del documental Maravilla, la película, de Juan Pablo Cadaveira, en el que le tocó un rol no del todo complicado: hizo de sí mismo.

En TV, a su vez, protagonizó la serie La persuasión junto a Victoria Onetto. Al mismo tiempo, se consolidó como artista de stand up. Y también escribe poemas.

“Me formé como actor en el centro de cast de Telefe. Allí estuve unos cinco años”, recuerda el hombre de puños veloces. “Lo que más me gusta es ser clown, sí, payaso… Estudié varios años en Madrid. Y también me preparé para ser mimo. Ser clown es fantástico. Además, te da herramientas para todo”.

-¿Quién es tu referente como actor?

-Se llama Hovik Keuchkerian, un ex boxeador, campeón español de peso pesado, que también trabaja como actor. En la tercera temporada de La casa de papel, por ejemplo, es el que hace el rol de Bogotá. Es muy amigo mío. Es más, yo empecé a hacer monólogos de stand up porque me contacté con él, que la tiene muy clara en este rubro.

-¿Qué clase de cine te gusta ver?

-Soy bastante clásico. Me gusta mucho Expreso de medianoche… Hace poco la volví a ver.

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Por estos días, Maravilla fue nominado para entrar en el Salón de la Fama del Boxeo. El resultado se conocerá en diciembre. Si esto se concreta, Martínez se sumará a otros cuatro argentinos que ya accedieron a ese emblemático recinto neoyorquino: Monzón (en 1990), Pascual Pérez (1995), Víctor Galíndez (2002) y Nicolino Locche (2003).

“Ya es un honor que me hayan nominado”, comenta Maravilla.

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-¿Tenés pensado volver a boxear?

-No. El año pasado estaba todo preparado para que enfrentara a Julio César Chávez Junior en Las Vegas. Hasta tenía fecha: la pelea iba a ser el 17 de noviembre. Pero al final se postergó… Y ya dejé de lado esa idea.

POS

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