Participó de la marcha “anticuarentena” en el Obelisco y murió de coronavirus

Un jubilado de 74 años, que había participado de la marcha anticuarentena en el Obelisco, murió por coronavirus el pasado lunes 15, en su departamento del barrio de Mataderos.Ángel Spotorno, a quien conocían más por José, su segundo nombre, integraba varios grupos en las redes sociales en los que organizaba acciones callejeras políticas. Según contó…

Participó de la marcha “anticuarentena” en el Obelisco y murió de coronavirus

Un jubilado de 74 años, que había participado de la marcha anticuarentena en el Obelisco, murió por coronavirus el pasado lunes 15, en su departamento del barrio de Mataderos.

Ángel Spotorno, a quien conocían más por José, su segundo nombre, integraba varios grupos en las redes sociales en los que organizaba acciones callejeras políticas. Según contó su prima en distintos medios, estaba en contra del aislamiento obligatorio y descreía de que se pudiera infectar de COVID-19.

“Él creía que (el coronavirus) era un resfrío como cualquiera. Era anti. Se murió pensando que tenía una alergia, aunque se asustó un poco cuando me dijo ‘me la pesqué‘”, reveló Marita Riera en diálogo con radio Del Plata.

La prima de este hombre también le contó a Infobae que, “de los 90 días que vivió en cuarentena, unos 85 habrá estado en la calle”. La mujer aseguró que la víctima gozaba de buen estado de salud y que no recapacitaba pese a que le pedían que se quedara en casa.

“A mí me partió el alma, estuve muy mal. Yo le decía: ‘Si tenés ganas de vivir, cobrás pensión y jubilación y no estás mal, ¿por qué vas a salir a buscar el virus?‘ Sus hijas también le pedían que no saliera”, reveló Riera.

Según explicó, lo que más enojó a Spotorno fue cuando el Gobierno porteño intentó restringir las salidas a los adultos mayores. “Él estaba con el celular todo el día y administraba varios grupos (entre ellos ‘Argentina no se rinde’ y ‘La República nunca será roja’). A veces pienso por qué sus mismos correligionarios no lo cuidaron y le dijeron ‘quedate vos en casa que salimos nosotros’. Todos en esos grupos de Facebook se mostraron dolidos cuando supieron de su muerte y dieron el pésame, pero sigo leyendo que están armando nuevas convocatorias. Es como si no hubieran entendido. Falta conciencia”, reclamó su prima.

En uno de sus grupos de Facebook, José Spotorno (derecha, de boina) mostraba su militancia. (Foto: Facebook)

Spotorno vivía sobre la Avenida Juan Bautista Alberdi al 7000, había participado de la marcha del 6 de junio en contra de la cuarentena, que tuvo lugar en el Obelisco. A la semana siguiente, llamó a su prima y le dijo: “Me la pesqué”. Hacía alusión al COVID-19. Pocos días después, murió sentado en el sillón de su living.

“Un día él me dice ‘fui a la concentración en el Obelisco’. Hablamos hasta la 1 de la madrugada. Le dije que no entendía por qué hacía esto sabiendo que la mayoría de la gente cumplía la cuarentena y él no. Estaba muy enojada, al punto de decirle que si le llegaba a pasar algo, que deje una notita declarando que no iba a ocupar una cama de terapia intensiva”, recordó Riera.

El 10 de junio, cuando este jubilado empezó con síntomas, como falta de oxígeno, se acercó a la guardia del Hospital Álvarez. Allí, le tomaron la fiebre, le recetaron paracetamol y hacerse vapores de agua con sal, y lo mandaron a su casa.

Spotorno empezó a tener mucosidad y, el 13, volvió a ir al mismo centro de salud, pero los médicos le diagnosticaron una alergia, y le habrían sugerido “que abra las ventanas de su casa”, según contó su prima.

Además, Riera reveló que el hombre llamó en varias oportunidades a la línea de emergencias 107, pero que no se acercaron a su domicilio.

El lunes 15 de junio, el hombre estaba chateando con una compañera de militancia cuando, de golpe, dejó de responder. Esta mujer le había pedido tiempo atrás el número de teléfono de alguna de sus hijas para poder contactarlas ante cualquier problema.

Como la última conexión de Spotorno quedó marcada a las 22.20 y no volvió a tener actividad, esta militante del PRO llamó a sus familiares para alertarlos de que algo estaba pasando. Sin embargo, la hija de este hombre consideró que se podría haber quedado sin luz o sin batería, y decidió esperar.

El martes, el jubilado seguía sin responder y su una de las hijas se acercó hasta el departamento. Tocó el timbre y nadie contestó. Por lo que le tocó el timbre a un vecino para corroborar que ese era el domicilio de su padre.

En ese momento, decidieron llamar al 911 y, con la asistencia policial, lograron abrir la puerta y entrar. Allí encontraron al jubilado muerto, sentado frente al televisor

En principio, sus hijas pensaron que había sufrido un infarto. Pero al ser una muerte dudosa, en plena pandemia, el juzgado interviniente colocó una faja en la casa y realizó la autopsia del cuerpo.

Riera contó que su primo había dejado un termómetro sobre una de las mesas que marcaba 38 grados de temperatura. Lo que les advirtió que tenía fiebre cuando murió.

Finalmente, el certificado de defunción de la morgue, que fue entregado a la familia el sábado 20, confirmó las sospechas. Spotorno era positivo por COVID-19 y murió producto de una “neumopatía”.

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(Foto: Infografía TN Web)

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