La chica Capusotto vs. las eternas Chicas Olmedo: “Yo, tetitas siempre guardadas”

Cada tanto en la televisión aparece una persona normal a la que, como corresponde a toda normalidad, se la trata de un modo indiferente. Esa situación lleva a otra y a otra y a otra hasta que en algún momento funesiano alguien se acuerda, por ejemplo, de Ivana Acosta. Así fue cómo se inventó la…

La chica Capusotto vs. las eternas Chicas Olmedo: “Yo, tetitas siempre guardadas”

Cada tanto en la televisión aparece una persona normal a la que, como corresponde a toda normalidad, se la trata de un modo indiferente. Esa situación lleva a otra y a otra y a otra hasta que en algún momento funesiano alguien se acuerda, por ejemplo, de Ivana Acosta. Así fue cómo se inventó la sección periodística “Qué es de la vida de…” La categoría de los desamparados mediáticos es enorme, infinitesimal. Por lo general se trata de individuos bien dispuestos, agradecidos y muy agradecidos que, además, suelen tener perro.

¿Se acuerdan de ella? Detrás del fenomenal protagonista estaba Ivana Acosta, la chica de Bombita Rodríguez y, durante años, la única mujer de Peter Capusotto y sus videos. Hasta integró una terna de los Martín Fierro. Ivana sonríe todo el rato. Su biotipo está lejos del artista incomprendido. No se queja cuando se le pregunta por qué no la vemos más. No se deprime ni patalea ni dice cosas sobre cuán dura es la vida. Lo único que nos pide es que no hablemos de ella como de Susana Traverso, es decir, en pretérito indefinido.

Vemos el archivo de “Acosta, Ivana” y comprobamos que se escribieron cosas lindas y cosas horribles. Se la trató de “genia” y “del decorado más bello que se recuerde de la tevé argentina”. La primera impresión sobre la segunda frase es dura y sexista, aunque leyéndolo bien sólo estaban hablando del obvio contraste entre ella y Diego Capusotto. En una nota que dio mientras se transformaba en la fotogenia sepia del sketch de Bombita, dejó entrever que desde ese momento no hicieron más que convocarla para su versión menos combativa: callada y, en lo posible, sin ropa.

Ivana Acosta era la compañera de Bombita Rpdríguez en Peter Capusotto y sus videos.

“No sé por qué me eligieron. Fue de un día para otro. Me vieron y quedé”. Así cuenta su ingreso al programa. Menos misterio que un película de Emilio Disi. Eso sí, tuvo la suerte de que el productor de turno no fuera Sofovich, algo que le garantizó un lugar extraño y casi inédito para las mujeres lindas del humor argentino: trabajar sin mostrar. “Nunca me pidieron que me exponga”, dice. Quizás por eso no haya manera de comparar a Ivana con Adriana Brodsky, Beatriz Salomón o Silvia Pérez: todas mujeres impactantes, desabrigadas y felizmente empoderadas desde la cosificación más elemental.

Una vida artística signada por los Rodríguez la de Ivana Acosta. Antes de Bombita (Rodríguez), el Puma Rodríguez. Se vino de Córdoba a los 20 porque leyó un aviso: Buscamos bailarinas. Hubo casting y la eligieron. Ser favorita parece su gran capacidad. ¿Qué más? Un trabajo con Julián Weich, otro con Pettinato en Canal 9, algunas publicidades y un lugar completamente periférico en el staff de bailarinas de Marcelo Tinelli.

-¿Un casting para el programa de quién? –preguntó Ivana.

-De Capusotto.

-Me suena -dijo Ivana a comienzos de los 2000.

-El de Cha Cha Chá…

-Ah, nunca lo vi.

-¡Diego Capusotto! ¡El de “Todo por dos pesos”!

-Ahhhh. Tampoco lo vi.

Ivana se ríe un miércoles de julio. ¡¿Pero verdadero o falso?! “La verdad, la verdad no tenía mucha idea de quién era Capusotto. Arrancamos a grabar varios meses antes de que el programa saliera al aire y Pedro (Saborido) me dijo que investigara un poco. Lo conocía de nombre, sí, pero no su trabajo. Verlo, ver sus programas, no, no los veía”.

Se acuerda que en 2007 hizo la prueba de cámara y enseguida se fue rajando a atender su propia firma de eventos y catering, una empresa que nunca dejó de lado a pesar de la actuación. “Eso es lo que siempre me dio de comer”.

En las redes se escribe su nombre y es como que no tiene demasiado peso en sí mismo. Aparece al lado de una aclaración (“de Peter Capusotto y sus videos”). La pregunta que trae aparejada una respuesta sobre su “bajo perfil” le hace revolear los ojos de hartazgo. Ivana es directa y fresquita como una lechuga. Cordobesa aporteñadísima te manda un fernet con cola para explicar su auténtica naturaleza. Va: “Yo tengo las tetitas y la cachucha bien guardadas, ¿se entiende?”

Con Diego Capusotto. Ivana Acosta, en una grabación del programa. Foto: Marcelo Carroll/Archivo Clarín

Dirá que no le interesa mostrarse más que en la intimidad de su hogar. Y lo dirá sin ningún prolegómeno de género, como si su dignidad hubiera empezado antes de la primera marcha del Me Too. Ivana es ingenua. Tiene algo más que un escote en común con la Coca Sarli. Se la escucha sencilla, naif, sincera. “A veces los muchachos quieren una foto un poco hot en las redes, y bue, dale… aunque yo sé que eso no es lo mío. No me sale. Una vez me presté para una revista que ya ni quiero mencionar y cuando vi el resultado de las fotos publicadas me puse a llorar. Re mal estaba, me quería matar…” 

-¿Pensaste en suicidarte?

-No, no, jaja, es una manera de explicar lo que sentí. A mí me cargan diciendo que soy demasiado humilde, que en este medio hay que creérsela, etc. etc. Yo nunca llegué a creerme famosa. En la calle recibo buena onda, incluso hay gente que piensa que Capusotto es mi marido.

-¿Calculás que te eligieron porque buscaban una chica linda?

-Creo que buscaban lo que encontraron… (silencio de tres segundos) ¡Ahhhh! ¡¡Jajajajja!!! ¡¡Acá estoy!!! Sí señor!!!! ¡Aaaaarrrriba el ánimo! –Ivana parece poseída por un sapucay-. ¡Eso mismo! ¡Me buscaban a mí! ¡Esa es la respuesta perfecta!

-¿Es verdad que Capusotto dejó la TV Pública cuando ganó Mauricio Macri?

-Bueno –ya más calmada-, en 2015 dejamos de salir por la TV Pública y eso fue una decisión de Diego y de Pedro, calculo que por sus ideologías políticas debido al cambio de gobierno. Yo extraño mucho el programa. En su momento pensé que al año volvíamos, que era algo pasajero, pero veía que el tiempo transcurría y nada de nada…

-¿Y vos qué hiciste?

-No me quedé quieta y laboralmente hice radio, filmé una película en homenaje al Negro Fontanarrosa, estuve con los chicos de Sin codificar… Pero quedé muy identificada con Capusotto. Fueron muchos años y fue, imaginarás, una experiencia muy fuerte para mí.

Sensualidad e inocencia. Los atributos de Ivana Acosta.

-¿A quién admirás?

-¿Actrices? A Erica Rivas en su personaje de Casados con hijos. A Cecilia Suárez en La casa de las flores. A Meryl Streep, a Najwa Nimri…

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-¿Te gusta diferenciarte del estilo “Chicas Olmedo?

-A mí no me va hacerme la linda para encontrar una faceta humorística. Para nada. Escuchame: yo trabajaba con Capusotto y Saborido. Dos genios del humor. Lo mío fue un lujo que me di, una alegría total trabajar con ellos. Aparte creo que el humor de Olmedo habla de una época distinta. A mí nunca me gustó prestarme para el puterío y el quilombo. Yo no existo para los programas de chismes. Cero conflicto soy. Mi esencia es apuntar al trabajo. Me encanta mi lado sensual, obvio, me gusta mi perfil de mujer, pero no quiero ni me interesa hacer la diferencia con eso.

-¿Cómo es Capusotto trabajando?

-Muy tranquilo. No es el típico humorista que hace chistes. Es súper profesional y responsable. Cada temporada nueva que encarábamos se mostraba algo inseguro. Decía tener miedo de haber perdido el training y yo lo miraba sin poder creerlo. Un tipo muy aplicado, Diego, una gracia incomparable.

-En un momento eras la única chica del programa. Después entró otra mujer. ¿Te molestó perder esa exclusividad?

-Jaqueline Decibe se llama. Ella había estado en Todo por dos pesos. Y no, no me molestó para nada porque soy muy segura de mí y supe que ella venía para sumar.

-¿Cuál era tu personaje preferido de “Peter Capusotto y sus videos”?

-Pepeu Palala me divertía mucho. Juan Carlos Pelotudo. Aniversario de no ponerla…

-¿Tu marido era un fan del programa?

-Jajaja, no, mi marido veía el programa, sí, pero el día que me conoció no me sacó al toque. De hecho, los amigos se lo dijeron. Es una persona muy tranquila él, cero celoso, cero cholulo…

-¿Estás retirada?

-No, no, para nada, la Chica Bombita dejó de ver a su personaje en 2016, que fue el último año que grabamos para TNT, pero al contrario, me siento con más ganas y más envión que nunca para seguir apostando a nuevos desafíos.

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WD

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