La Voz: perdió a sus padres en un accidente a un mes de nacer y la música se volvió su refugio

La historia de Julián Esión Kaplán está ligada a la música, incluso desde antes que él lo supiera. Gracias a sus padres, su casa estaba repleta de canciones, pero por culpa de un accidente Julián nunca pudo disfrutarlas con ellos, “fallecieron cuando yo tenía un mes y 18 días, así que lo único que puedo…

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La historia de Julián Esión Kaplán está ligada a la música, incluso desde antes que él lo supiera. Gracias a sus padres, su casa estaba repleta de canciones, pero por culpa de un accidente Julián nunca pudo disfrutarlas con ellos, “fallecieron cuando yo tenía un mes y 18 días, así que lo único que puedo rescatar de ellos son fotos y videos. Hoy vivo con mi abuela, que es la que me crió”.

Su abuela Norma, y su hermano Martín, cuatro años mayor, fueron los encargados de transmitirle el legado, que pudo transmitir la noche del martes en La Voz Argentina.

Fue la segunda vez que participó en el certamen, luego de un intento fallido en 2018: “las sillas no se dieron vuelta. En ese momento estuve muy nervioso y algunas notas me costaron, no las hice como las hago en mi casa. Sentí que me fallé a mí mismo y por eso vine a buscar la revancha. Por eso vengo a buscar la revancha, si no se da no se da, pero quiero intentarlo otra vez”.

Pero esta vez la historia fue otra. Julián llegó a su audición a ciegas con una versión muy particular de “Yellow”, de Coldplay. “No se pueden no dar vuelta esta vez. Voy yo a apretar el botón”, fue la reflexión de Marley cuando lo escuchó cantar.

Pero no hizo falta la intromisión, porque la familia Montaner completa giró casi al mismo tiempo para disfrutar la interpretación de frente. Hecho un manojo de nervios, Julián no lo podía creer: “Estoy un poco triste y muy feliz a la vez. Feliz porque me dieron la oportunidad de darse vuelta, y triste porque hoy tuve un día muy complicado en lo personal entonces no canté como me hubiese gustado. Agradezco muchísimo que más allá de los errores se hayan dado vuelta, porque siento que lo podría haber hecho mucho mejor”.

Fue Mau Montaner quien tomó la palabra: “Me da demasiada felicidad que hayas vuelto y que lo hayas intentado de nuevo, no mucha gente lo hubiese hecho. Gracias por venir de nuevo, se nota que tienes todas las ganas de seguir adelante y para nosotros ya es demasiado”. Y por más que papá Ricardo hizo todo lo posible para llevarlo hacia su lado, después de dudar mucho el participante se quedó con la nueva generación de la familia.

LA NACION

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