El Gobierno prometió a los piqueteros un bono y más alimentos para evitar protestas esta semana

Después del acampe, el ministro Juan Zabaleta recibió a representantes de las organizaciones de izquierda, que exigen más planes sociales y la actualización urgente de los programas. El Gobierno volvió a sentarse a la mesa con los piqueteros de izquierda que hace 5 días acamparon otra vez durante 72 horas en la 9 de Julio.…

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Después del acampe, el ministro Juan Zabaleta recibió a representantes de las organizaciones de izquierda, que exigen más planes sociales y la actualización urgente de los programas.

El Gobierno volvió a sentarse a la mesa con los piqueteros de izquierda que hace 5 días acamparon otra vez durante 72 horas en la 9 de Julio. Con el aviso de que que el bono habitual de fin de año no está descartado y la promesa del aumento de partidas de alimentos para los comedores, el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, ganó tiempo y logró que los dirigentes de la Unidad Piquetera postergaran hasta la próxima semana los cortes en 15 provincias y en los principales accesos a la Capital en reclamo de más planes sociales y en contra el ajuste.

En la Casa Rosada buscan recuperar el control de la calle después de las postales repetidas que dejó la semana pasada. 

Con el objetivo de evitar que el fin de semana extra-large empiece de la peor manera para cientos de miles de turistas, Zabaleta convocó este martes a los principales dirigentes de la Unidad Piquetera. Mientras el Gobierno apura un bono para 2.000.000 de personas en situación de indigencia, en el piso 14 del Ministerio de Obras Públicas insisten que no habrá más altas al Potenciar Trabajo que ya cobran 1.300.000 beneficiarios.

Se trató de apenas una tregua, pero llevó más tres horas de una reunión que incluyó dos cuartos intermedios. Los referentes más de 30 organizaciones de izquierda se llevaron la promesa de que habrá un incremento del banco de herramientas para sus cooperativas y del 50% de las partidas de alimentos para los comedores populares.

Pero quedaron pendientes los temas espinosos: la persistente negativa del Gobierno a aumentar los planes sociales que las organizaciones reclaman y la ampliación del universo de beneficiarios del bono para indigentes que prepara el Gobierno.

Los piqueteros calculan que los beneficiarios del nuevo bono deberían ser casi 5 millones de personas. Fue uno de los tópicos que se tocó en la reunión, aunque las definiciones saldrán -después del pedido público de Cristina Kirchner- del Ministerio de Economía que conduce Sergio Massa

“Necesitamos un aumento del salario mínimo móvil y la apertura de los programas. Es un paso adelante que empecemos a discutir los problemas en serio. El ministro estaba con la decisión de discutir sin chicanas. Decidimos postergar las medidas de fuerza, en reconocimiento a esa actitud, pero si no hay respuestas marcharemos la semana que viene“, aseguró el líder de Unidad Piquetera, Eduardo Belliboni, a Clarín

Además de Zabaleta, en la reunión estuvieron el el viceministro Gustavo Aguilera y delegados de las demás terminales que comparten poder en el ministerio más loteado del Gabinete: funcionarios que dependen del secretario de Economía Social y líder del Evita, Emilio Pérsico, y también de la secretaria de Políticas Alimentarias, Laura Alonso, de La Cámpora.

Los piqueteros, en estado de alerta

Nos mantenemos en estado de alerta. Vamos a tener varias reuniones para ver si cumplen. Se pusieron plazos para entrega de maquinarias y de alimentos. Vamos a ver cómo evoluciona. La situación en los barrios no da para más”, añadió Silvia Saravia, de Barrios de Pie-Libres del Sur.

Cuando asumió, hace 14 meses, Zabaleta se ilusionó con que lograría bajar la conflictividad social. “Conmigo no va a hacer falta cortar calles para poder dialogar”, declaró el mismo día que asumió. Las organizaciones sociales de izquierda desde entonces profundizaron sus reclamos que incluyeron acampes en la 9 de Julio y también en Plaza de Mayo.

En lo que va de 2022, el Ejecutivo ya otorgó dos bonos para compensar la inflación de los planes que equivalen a la mitad del salario mínimo. En marzo, antes de que se concretara el primer acampe de 48 horas en la Avenida 9 de Julio, el Gobierno anunció un bono de $ 6.000 que se pagó en abril. En agosto, días antes de que los piqueteros de izquierda pasaran la noche frente a la Casa Rosada, cobraron un segundo extra de $ 11 mil. Con el de fin de año -una suerte de aguinaldo ya  institucionalizado- serán tres en un año. “Está contemplado”, dijo el ministro, según el relato de los piqueteros. En Desarrollo Social consignaron que si bien el bono se entrega todos los años, no hubo confirmaciones del mismo. 

En el Ejecutivo insistían por entonces que el poder de fuego del Polo Obrero y de Barrios de Pie-Libres del Sur -dos fuerzas que, sumadas, reciben cerca de 130 mil planes- estaba mermando. Esa tesis no se comprobó: los piqueteros amenazaron con un acampe en el Obelisco y días después le arrancaron al Ejecutivo la marcha atrás de las 40 mil bajas de beneficiarios del Potenciar Trabajo que también cobraban las becas Progresar. Ahora, van por los planes.

28 de septiembre. Acampe piquetero frente al Ministerio de Desarrollo Social. Foto: Luciano Thieberger.

Disputa por la sucesión 

No son días fáciles para Zabaleta, que este miércoles acudirá al Congreso para defender el Presupuesto para 2023. Es casi un hecho que no será él quien administre los fondos de $1.169.156.152.175, que se fijaron según el proyecto oficial. El intendente en uso de licencia de Hurlingham quiere regresar a su distrito, que quedó en manos del concejal Damián Selci, de La Cámpora. Ambos estuvieron el sábado en el plenario de militantes del Frente de Todos de Morón, que marcó la reaparición de Máximo Kirchner.

Luego de que sonara el nombre de Ariel Sujarchuk, flamante secretario de Economía del Conocimiento del Ministerio de Economía como su casi seguro reemplazante, otros nombres se sumaron a la grilla de candidatos a ocupar Desarrollo Social, una cartera caliente que ni Zabaleta ni su antecesor Daniel Arroyo pudieron controlar. Fuentes del Ejecutivo hicieron saber que el ministro pretende que su segundo en el organigrama, Aguilera, sea quien lo suceda. En el entorno de Zabaleta lo niegan. “Juanchi está enfocado en la gestión”, aseguran.

Desde el peronismo bonaerense, en tanto, impulsan las chances de dirigentes de peso de la tercera sección.