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Ángel Di María y su gol olímpico para Benfica, en su despedida de la Champions League

Ángel Di María lo hizo otra vez. El argentino se lució jugando para el Benfica con una especialidad de la casa: el gol olímpico. El crack rosarino ya había convertido así con la camiseta del PSG, y ahora lo hizo para el conjunto portugués, en su despedida de la Champions League.

Benfica le ganó 3-1 en forma agónica al Salzburgo y clasificó a la Europa League. El equipo donde juega otro argentino campeón del mundo, Nicolás Otamendi, llegó a la última fecha de la fase de grupos sabiendo que ya era imposible clasificar a la próxima fase de Champions pero con la chance de quedar terceros en la tabla (detrás de Inter y Real Sociedad) y meterse al segundo certamen de relevancia en el Viejo Continente. Lo hizo gracias a la diferencia de gol, que alcanzó recién en el minuto 92, a través del brasileño Arthur.

En medio de rumores que lo señalan regresando a la Argentina para jugar la Copa Libertadores con Rosario Central, el club de sus amores y donde inició su prodigiosa carrera, se da por sentado que Di María jugó su último partido en Champions, torneo que ganó en 2014 con Real Madrid.

Esta tarde de diciembre de 2023, Angelito metió el gol que abrió el marcador para el campeón lusitano con un zurdazo desde el tiro de esquina, que tomó la comba perfecta y entró en forma directa en el arco del Salzburgo, lo que comúnmente se denomina «gol olímpico».

Fideo integra un grupo selecto de jugadores que lograron un gol de este tipo, entre quienes se destacan Diego Maradona, David Beckham, Roberto Carlos, Toni Kroos, Mohamed Salah y tantos otros. Pero al que le falta sumarse a Lionel Messi, que también viene probando hace rato.

Lo dicho, Di María ya había convertido uno parecido con la camiseta del PSG enfrentando al Nimes en Francia. Pateó desde la esquina y la clavó en el primer tiempo, contando con cierta complicidad del guardameta, que pensó que la pelota caía en forma de centro.

Sin embargo, pocos lo recuerdan pero Di María casi convierte un olímpico en uno de los partidos más calientes de la Selección Argentina en el último tiempo: los cuartos de final contra Países Bajos en el Mundial de Qatar.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni sufrió un agónico empate 2-2 y en el alargue tuvo varias chances para volver a ponerse arriba en el marcador, sin necesidad de llegar a los penales (donde el que se lució fue Dibu Martínez).

Una de las tantas llegadas de la Scaloneta en ese tiempo extra estuvo en los pies de Di María, que pateó un tiro de esquina en el último minuto y casi se la clava en el ángulo al arquero Noppert, que estiró su enorme humanidad y terminó sacando un manotazo que evitó el 3-2 que hubiera sido histórico.

Es que no son comunes los goles olímpicos, y mucho menos que se den en un Mundial. De hecho, hay un solo registro filmográfico y se remonta al Mundial de 1962, cuando el colombiano Marco Coll le hizo uno al legendario ruso Lev Yashin.

El gol olímpico: un invento argentino

La historia del gol olímpico comenzó a escribirse en estas tierras, hace casi cien años. En octubre de 1924, la selección uruguaya campeona de los Juegos OIímpicos viajó a Buenos Aires para jugar un amistoso contra Argentina en la cancha de Sportivo Barracas, que por la participación de los «olímpicos» curiosamente sirvió para ponerle nombre a tres expresiones propias del fútbol: los uruguayos dieron la vuelta «olímpica», el alambrado que se inauguró ese día se denominó «olímpico», y Cesáreo Onzari (delantero de Huracán) convirtió desde un córner e hizo el primer gol «olímpico».

El tiro de esquina nació como regla en 1872, y un par de años después se determinaron las medidas del cuarto de círculo desde donde se puede ejecutar el famoso córner, que debe tener un radio de un metro.

Sin embargo, entre 1875 y junio de 1924, el gol de córner no era válido porque no se lo consideraba un tiro libre directo, sino que necesitaba el toque de otro futbolista en el camino al arco. Y una vez que esa regla fue modificada, apareció Onzari.

Desde aquellos días hasta la fecha, hay una sola persona que logró marcar gol olímpico en un Juego Olímpico, y lo hizo dos veces. Se trata de Megan Rapinoe, la futbolista estadounidense que hace poco le tuvo que poner fin a su legendaria carrera por una lesión.

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