Nada mejor que otra demostración contundente para empezar a sacarse la espina. Los Pumas 7s volvieron a Hong Kong un año después de que sufrieron el golpe más duro desde que se convirtieron en uno de los animadores del mundo del rugby sevens y, en el debut, continuaron con el semblante que traían del bicampeonato en Perth y Vancouver y con una actuación excelsa derrotaron 35-7 a Irlanda.
El reconfortante inicio en la quinta y penúltima etapa regular del Circuito Mundial de Seven 2024/25 pone al equipo argentino es buena posición en el Grupo A, donde a las 5.21 volverá a presentarse para enfrentarse a Estados Unidos, que en el debut tuvo una buena presentación aunque terminó cayendo 26-21 ante Fiji, el tercer y último rival de la zona (sábado 1.11 de la madrugada).
Un año atrás, la Argentina sufría un duro golpe cuando, en su presentación en Hong Kong ante Estados Unidos, sufrió la baja de su figura Marcos Moneta por un esguince de tobillo que lo sacó de acción por el resto de la temporada (regresó a tiempo para los Juegos Olímpicos). Además, quedó afuera de los octavos de final por primera vez desde enero de 2023, única en los últimos 18 certámenes, incluido el de París 2024.
Aquella fue la única vez que el certamen insigne del Circuito se jugó en el Hong Kong Stadium, sede desde 1982, ya que para este año se trasladó al flamante Kai Tak Stadium, que tiene capacidad para 50.000 espectadores. La organización anunció que la asistencia para los tres días de acción superaría los 120.000 espectadores y establecería un nuevo récord de público.
Los primeros partidos de la jornada del viernes no evidenciaron todavía demasiada euforia en las tribunas, pero eso no impidió que los Pumas 7s desplegaran su mejor repertorio. Ante un equipo que no atraviesa su mejor momento pero siempre presenta un desafío físico y tiene individualidades desequilibrantes, los dirigidos por Santiago Gómez Cora tomaron las cosas donde las habían dejado en las últimas dos etapas, dos medallas doradas que lo posicionan al tope de las posiciones en la etapa regular.
A partir de imponer condiciones en defensa con tackles contundentes y muy buena gestión en el piso para recuperar pelotas, los argentinos combinaron paciencia y verticalidad en ataque para elaborar posesiones largas y contundentes en ataque. Un dominio total en el primer tiempo, que se abrió con una gran combinación entre el off-load de Luciano González y la definición de Marcos Moneta, les permitió irse al descanso 21-0. Lo mejor llegó al inicio del segundo: tras recibir la salida profundo en su propio campo, elaboraron una jugada de varias fases que se extendió por 58 segundos y en la que la tocaron los siete jugadores para que Santiago Álvarez terminara apoyando en el in-goal rival. El descuento irlandés se produjo en la última acción del partido, que les impidió a los argentinos terminar con el in-goal en cero.
Se trató de la 11ª victoria consecutiva del equipo argentino en el Circuito Mundial. La última derrota data de la clasificación del certamen de Perth, donde cayeron 24-19 ante Estados Unidos, el segundo rival en Hong Kong.
La primera participación internacional de los Pumas 7s se produjo en Hong Kong, en 1981. Creado cinco años antes, el seven de Hong Kong es el certamen que propulsó a la escena internacional la disciplina del seven y se mantiene así gracias a la gran concurrencia y la fiesta en las tribunas que ofrece año tras año. No obstante, la Argentina nunca pudo ganar allí. El mejor resultado en torno del Circuito Mundial, que comenzó a jugarse en 1999, fue un subcampeonato en 2004, cuando con Gómez Cora en la cancha cayó ante Inglaterra en la final. De hecho, aquella fue la única vez que llegaron al podio.
El camino hacia romper el maleficio recién empieza. Por lo pronto, comenzó de la mejor manera.
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