viernes, 27 marzo, 2026
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Mercados argentinos en tensión: ADRs caen y riesgo país sube

En una jornada marcada por la incertidumbre global, los activos financieros argentinos mostraron signos de tensión este jueves. Los certificados de depósito (ADRs) que cotizan en Nueva York registraron una mayoría de caídas, en un contexto donde el índice de riesgo país volvió a acercarse a la barrera psicológica de los 600 puntos. Esta dinámica se da mientras el equipo económico se alista para una operación clave de financiamiento en el mercado local.

Panorama internacional adverso

El escenario externo no colabora. Los principales índices de Wall Street, como el S&P 500 y el Nasdaq, operaron con pérdidas, afectados por las dudas geopolíticas en Medio Oriente y el consecuente repunte en los precios del petróleo. El crudo Brent superó los 101 dólares por barril, acumulando un incremento mensual superior al 40%. Este clima de aversión al riesgo a nivel global impacta directamente en la percepción sobre los activos emergentes, como los argentinos.

Desempeño de los activos locales

En el detalle, los ADRs argentinos en Nueva York mostraron un desempeño mixto pero con predominio de números rojos. Papeles como los de Central Puerto cedieron hasta un 2,5%, mientras que YPF fue una de las excepciones, con una suba del 2,3%. En el mercado local, el S&P Merval medido en pesos retrocedió levemente, aunque su versión en dólares logró una ganancia cercana al 1%. Por su parte, los bonos soberanos bajo legislación extranjera (Globales) y local (Bonares) operaron con tendencia bajista.

La jugada del Tesoro para cubrir vencimientos

Frente a este panorama, el Ministerio de Economía anunció una nueva estrategia de financiamiento. El objetivo principal es cubrir los vencimientos de deuda en pesos del mes de marzo y fortalecer las reservas de divisas ante compromisos futuros. La operación consiste en el lanzamiento de un nuevo bono «hard dollar» con vencimiento en 2028 y la reapertura del título AO27, con la meta de captar alrededor de 250 millones de dólares.

En paralelo, el Tesoro ejecutará un canje de letras ajustadas por inflación que vencen en junio, buscando despejar un stock de deuda remanente de aproximadamente 2,4 billones de pesos. Los inversores tendrán la opción de elegir entre instrumentos atados a plazos fijos mayoristas o nuevos bonos CER con plazos extendidos hasta 2029. Este movimiento permite al Gobierno estirar los plazos de pago y retirar excedentes de pesos del mercado financiero.

Dependencia del mercado doméstico

Analistas del mercado señalan que esta licitación, que incluye Lecap a tasa fija, títulos «dólar linked» y bonos indexados, refleja una dependencia total del financiamiento doméstico ante la falta de acceso al crédito internacional. La estrategia se apoya en la actual tendencia a la baja en las tasas de interés local, aunque la demanda de cobertura contra la inflación se mantiene firme debido a las dudas sobre la velocidad de desaceleración de los precios.

Con esta jugada, el equipo económico ratifica su hoja de ruta de consolidar el financiamiento interno como pilar fundamental para sostener el equilibrio de las cuentas públicas y colaborar con la absorción monetaria del Banco Central. La atención del mercado ahora se centra en el resultado de la licitación y en la evolución del contexto global, que seguirá siendo determinante para el humor financiero local.

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