Mientras el gobierno provincial afirma que la iniciativa no se tratará mañana, un amplio operativo de seguridad en la Legislatura y el centro genera dudas. Sindicatos mantienen su postura de movilización en contra.
La Ministra Belén Elmiger aseguró que el proyecto de Emergencia no ingresará a la Cámara de Diputados este jueves. Sin embargo, un despliegue inusual de fuerzas de seguridad alrededor de la Legislatura y en puntos céntricos de la ciudad, con móviles policiales y retenes, contrasta con dicha afirmación. Este operativo se realiza ante la atenta mirada de los sindicatos que han convocado movilizaciones en contra de la posible aprobación de la ley.
Según el gobierno provincial, la presencia policial estaría vinculada a la visita de CEOs de empresas petroleras que mantendrán una reunión con el gobernador. Desde los gremios, sin embargo, se cuestiona la proporcionalidad de las medidas de seguridad, argumentando que no existe intención de molestar a quienes, en teoría, delinean políticas de inversión para la provincia.
Respecto al trámite legislativo, fuentes de la Cámara de Diputados indicaron que, si el proyecto ingresa antes de las cinco de la tarde, podría tomar estado parlamentario. No obstante, señalaron que el oficialismo no cuenta con los dos tercios necesarios para una aprobación sobre tablas al día siguiente. Incluso si pasa a comisiones, donde el gobierno tiene mayoría, se anticipa resistencia interna por los costos políticos que implicaría.
Otras fuentes gubernamentales consideran que insistir con el proyecto genera un conflicto social y destacan que el Ejecutivo está abocado a reuniones, incluso sobre la Mesa del Salario de la policía, en una tarea de «convencimiento» para reducir la resistencia a la ley. Desde el ámbito legislativo se remarca la falta de una mayoría clara, necesitándose 12 votos, y se especula con la posible abstención o voto negativo de algunas figuras clave para evitar el conflicto.
Mientras tanto, el Frente Gremial y otros sectores sindicales continúan con reuniones con diputados y su plan de movilización, con la clara intención de dificultar el tratamiento de una ley que es prioritaria para el gobierno pero que enfrenta una fuerte resistencia, incluso dentro de su propio espacio político.
