El sindicato del sector exige el cumplimiento de los planes de inversión y perforación pactados, y reclama la reapertura de las negociaciones salariales.
El Sindicato de Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz declaró un paro general por tiempo indeterminado en toda la provincia. La medida fue votada por los trabajadores en asamblea, con el objetivo de forzar la reapertura de las negociaciones paritarias y frenar la paralización de yacimientos.
El secretario general del gremio, Rafael Güenchenen, apuntó contra la falta de inversiones de las operadoras y denunció el incumplimiento sistemático de los compromisos asumidos en los procesos de adjudicación de áreas. «Hoy tenemos las condiciones para que cada operadora invierta los 1.200 millones de dólares que se comprometieron», afirmó.
Según datos del propio sindicato, hace casi dos años que las compañías no perforan un nuevo pozo en Santa Cruz, lo que ha provocado una caída en la producción y amenaza puestos de trabajo. Frente a esta situación, los trabajadores plantearon cinco exigencias inmediatas, que incluyen la aplicación estricta del criterio de «alta por baja» para blindar el empleo.
Las críticas también alcanzaron al Gobierno provincial, al que se le reclamó intervenir para sancionar la inacción de las operadoras y revertir las áreas de aquellas empresas que recorten personal. Además, el sindicato manifestó su desacuerdo con el plan de abandono y remediación firmado entre el Estado e YPF, considerándolo insuficiente.
Otro eje del conflicto es la pérdida del poder adquisitivo, por lo que se exigió una urgente recomposición salarial mediante la reapertura de la paritaria. «El esfuerzo lo estamos haciendo nosotros», sostuvo el dirigente.
Finalmente, la asamblea oficializó la medida de fuerza, que se extenderá «hasta que llamen a negociar con el sindicato».
