El memorando de entendimiento entre YPF, Fomicruz y la provincia de Santa Cruz incluye una cláusula de indemnidad plena que traslada al Estado provincial los pasivos ambientales y laborales no identificados, generando dudas sobre el alcance del saneamiento.
En un informe previo se detalló que el gobierno de Santa Cruz, a través de Fomicruz, otorgó a YPF una indemnidad plena. Este instrumento legal implica que la provincia se compromete a proteger, defender y mantener libre de todo daño o reclamo a la operadora, asumiendo las consecuencias económicas y jurídicas que pudieran surgir de una situación determinada.
En términos prácticos, la provincia le dice a YPF: “Yo asumo todo el riesgo a futuro; si alguien te demanda o te cobra una multa, yo pongo el dinero y te libero de cualquier responsabilidad”. Esto queda plasmado en el Memorando de Entendimiento YPF – Provincia de Santa Cruz – Fomicruz.
Cuando Fomicruz otorga a YPF una “indemnidad plena”, asume compromisos gravísimos con el patrimonio provincial. Si un trabajador petrolero despedido por una subcontratista demanda a YPF por indemnizaciones impagas, o si un estanciero o municipio demanda a la operadora por un derrame histórico no saneado, YPF presentará este documento ante el juez. Automáticamente, Fomicruz deberá ocupar el lugar de YPF, pagar los honorarios de los abogados y, de haber condena, desembolsar el dinero del resarcimiento.
La indemnidad abarca expresamente cualquier situación, evento o causa relativa a los activos que “no hubieran sido identificados o incluidos en el Plan de Saneamiento Ambiental”. Esto significa que YPF queda blindada ante cualquier desastre ambiental subyacente que la auditoría inicial no haya detectado. Fomicruz se compromete a exigirle a las nuevas operadoras privadas que asuman este mismo compromiso de indemnidad hacia YPF. Si las nuevas empresas quiebran o no tienen el respaldo financiero para afrontar un desastre ambiental, la responsabilidad subsidiaria recaerá siempre sobre Fomicruz (el Estado Provincial).
En definitiva, la “indemnidad plena” es el escudo legal definitivo. Le garantiza a la empresa saliente que, una vez firmado el traspaso y pagado el bono resarcitorio de 60 millones de dólares, su balance contable y sus activos corporativos quedan totalmente a salvo de la jurisdicción santacruceña.
El plazo de 180 días que tiene YPF para realizar el inventario del pasivo ambiental vence en pocos días, y se observa poca o nula actividad en zona norte. Las leyes exigen un relevamiento de campo que no se está realizando. YPF debió haber hecho este trabajo cuando entró y lo hace cuando se va. La normativa señala que cuando una operadora le vende a otra, la nueva debe hacerse cargo de los activos y pasivos. En este caso, YPF no vende, sino que cede las áreas al Estado provincial, y las nuevas operadoras no se harían cargo de esos pasivos. Por lo tanto, si YPF se desvincula, el pasivo ambiental queda definitivamente para Fomicruz, es decir, el Estado provincial.
La gran pregunta es quién realizará el saneamiento. Nadie se interesa, nadie denuncia y el tiempo se termina. Cuando YPF se desvincule totalmente, debido al acuerdo firmado por el gobernador Claudio Vidal y el presidente de YPF, ante una denuncia de alguien que encuentre un sitio contaminado, será Santa Cruz la que se haga cargo, porque el convenio dice expresamente que una vez aprobado el programa de saneamiento (que aún no comenzó), YPF queda libre de toda responsabilidad.
Esto ya se aplicó en el caso de CGC, como se señaló en investigaciones anteriores. Allí, Pablo Gordillo, Alexis Quintana y Eurnekián firmaron y aceptaron bajar el pasivo ambiental de Sinopec a CGC de 600 millones de dólares a solo 110 millones, aprobado por los diputados. Nadie corroboró el verdadero valor de un pasivo ambiental inmenso que dejó Sinopec, y se le perdonó a Eurnekián una deuda que se trasladó al erario público. Mariano Bertinat (ex secretario de Ambiente) y Sebastián Georgión permitieron esto durante el gobierno de Alicia Kirchner. Hoy Georgión es ministro de Desarrollo Social del gobierno de Claudio Vidal.
