La producción en el área El Trébol–Escalante creció un 12% en menos de un año, impulsada por técnicas de recuperación terciaria. La compañía ya invirtió más de USD 114 millones y proyecta duplicar la extracción hacia 2030.
La producción en el área El Trébol–Escalante creció un 12% en menos de un año, marcando un cambio de tendencia en una cuenca que venía en declive. El salto se explica por la implementación de técnicas de recuperación terciaria, especialmente la inyección de polímeros, que permite mejorar la extracción de crudo en yacimientos maduros.
El plan de la compañía ya supera los USD 114 millones e incluye instalaciones que optimizan el “barrido” del reservorio y aumentan el factor de recuperación de petróleo, una tecnología probada a nivel global. Esto posiciona al proyecto como uno de los casos testigo de reactivación de áreas convencionales en Argentina.
El desarrollo se apoya en técnicas de recuperación mejorada (EOR), que buscan extender la vida útil de los campos y aumentar su eficiencia productiva. En contextos donde la producción convencional tiende a caer, estas soluciones permiten transformar activos en declive en proyectos nuevamente rentables.
Desde el gobierno de Chubut remarcan que este tipo de inversiones son clave para mantener vigente una cuenca histórica que durante décadas fue central en la generación de divisas del país. Lo relevante no es solo el crecimiento puntual, sino el modelo: inversión + tecnología + condiciones regulatorias. Si se sostiene, este esquema puede convertirse en referencia para otras áreas maduras de Argentina que enfrentan el mismo problema estructural: cómo evitar el declino y recuperar productividad sin depender de nuevos descubrimientos.
