El gobernador de Río Negro destacó que los grandes proyectos vinculados al petróleo y al gas requieren estabilidad política, seguridad jurídica y consensos de largo plazo. Planteó que la provincia busca consolidarse como una plataforma estratégica para las exportaciones energéticas argentinas.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, reafirmó la estrategia provincial para posicionarse como un actor central en el desarrollo energético argentino y atraer inversiones de largo plazo vinculadas a la exportación de petróleo y gas.
Lo hizo durante la apertura del IX Plenario del Consejo Federal de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, realizado en San Carlos de Bariloche, donde participaron representantes de las provincias argentinas, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y autoridades de la Cancillería.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que el crecimiento del país requiere una política exterior con mirada federal, capaz de articular los intereses productivos de las provincias con los objetivos estratégicos nacionales.
Weretilneck destacó que Río Negro mantiene una sólida base productiva sustentada en la fruticultura, la vitivinicultura, la ganadería y la producción de frutos secos, sectores que continúan teniendo un peso relevante en las exportaciones provinciales. Sin embargo, señaló que la provincia atraviesa una transformación que la posiciona en un nuevo escenario económico.
“Somos una provincia turística, agrícola y ganadera. Tenemos una fuerte presencia exportadora y una enorme diversidad productiva. Pero además estamos asumiendo un nuevo rol que no era habitual para Río Negro: transformarnos en una plataforma exportadora de energía para la Argentina”, afirmó.
La estrategia provincial se apoya en proyectos asociados a la producción de petróleo de Vaca Muerta y al desarrollo de exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde la costa atlántica rionegrina. Estas iniciativas contemplan inversiones multimillonarias destinadas a infraestructura, logística y transporte energético.
En ese contexto, el gobernador vinculó el desarrollo energético argentino con una tendencia global que excede el debate sobre transición energética. Según planteó, la discusión internacional incorpora cada vez más el concepto de seguridad energética, entendida como la necesidad de garantizar suministros confiables para sostener el crecimiento económico.
El eje central del mensaje estuvo puesto en la necesidad de construir condiciones de previsibilidad para captar capitales de largo plazo. “Ser confiables es uno de los principales objetivos que tenemos como provincia. Estos proyectos necesitan estabilidad política, seguridad jurídica, previsibilidad económica y acuerdo social. Son inversiones pensadas para décadas y requieren consensos duraderos”, sostuvo Weretilneck.
El encuentro federal también abordó temas vinculados a la apertura de mercados, la promoción de exportaciones, la cooperación internacional y la atracción de inversiones productivas. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, destacó que la provincia busca mostrar al país y al mundo una combinación de producción, tecnología, innovación y capacidad exportadora.
Más allá de las oportunidades que representan los grandes proyectos energéticos, el desafío para Río Negro será traducir esas inversiones en beneficios concretos para las comunidades locales. Infraestructura, capacitación laboral, participación de proveedores regionales, planificación urbana y controles ambientales aparecen entre los principales factores que determinarán el impacto real del desarrollo energético sobre la economía provincial.
