El pago del medio aguinaldo y la mayor liquidez en manos de los asalariados anticipan un incremento en la compra de divisas. El Gobierno y los bancos monitorean la evolución de la demanda en un contexto de recuperación de depósitos y fuerte ingreso de dólares por exportaciones.
Junio marca uno de los momentos de mayor movimiento para el mercado cambiario argentino. Al ingreso estacional de divisas provenientes de las exportaciones se suma el pago del medio aguinaldo, que implica una importante transferencia de liquidez hacia los trabajadores.
Los analistas prevén que esos fondos se distribuirán entre tres destinos principales: la cancelación de deudas familiares, un mayor nivel de consumo y la compra de dólares para ahorro, turismo o adquisición de bienes y servicios dolarizados.
La demanda de divisas para atesoramiento viene mostrando una tendencia creciente desde comienzos de año, aunque todavía se ubica por debajo de los niveles registrados durante 2025, cuando la incertidumbre política y económica impulsó una mayor dolarización de carteras.
Los datos más recientes del Banco Central muestran que en abril las compras de dólares por parte de personas físicas alcanzaron los US$ 2.727 millones. Descontando las ventas realizadas por otros ahorristas, la demanda neta se ubicó en US$ 2.292 millones. El movimiento fue realizado por aproximadamente 1,5 millones de personas y representó el mayor nivel de compras del año.
Sin embargo, gran parte de esos dólares permaneció depositada en el sistema financiero, un dato que el Gobierno considera positivo porque contribuye a sostener los niveles de depósitos en moneda extranjera y amplía la capacidad de financiamiento de bancos y del Tesoro.
Uno de los cambios observados durante los últimos meses es la menor preferencia por retirar los dólares del sistema bancario para guardarlos fuera de los circuitos formales. Los depósitos en moneda extranjera continúan alrededor de los US$ 40.000 millones, lo que permite mantener el crecimiento del crédito privado y fortalecer las fuentes de financiamiento disponibles para el sector público.
Desde el Ministerio de Economía interpretan este comportamiento como una señal de mayor confianza de los ahorristas respecto de la estabilidad del sistema financiero.
Otro factor que impulsa la demanda es la percepción de que el valor actual del dólar continúa siendo atractivo para quienes buscan cobertura. Tras tocar mínimos cercanos a los $1.380 durante abril, la cotización experimentó una recuperación durante mayo hasta ubicarse alrededor de los $1.430. Para muchos inversores minoristas, estos niveles siguen representando una oportunidad de compra frente a la expectativa de una eventual suba futura. La desaceleración de la inflación y la reducción de los rendimientos reales de los instrumentos en pesos también contribuyen a reforzar esa estrategia de cobertura.
Del lado de la oferta, el Gobierno cuenta con un respaldo importante proveniente de las exportaciones agroindustriales y energéticas. Actualmente ingresan cerca de US$ 9.000 millones mensuales por ventas externas, con un superávit comercial superior a los US$ 2.700 millones por mes. Este flujo de divisas funciona como un factor de contención frente a eventuales aumentos en la demanda de dólares por parte de particulares.
No obstante, algunos economistas advierten que los períodos de mayor liquidación de exportaciones suelen coincidir también con incrementos en la compra de divisas por parte de productores y empresas que necesitan recomponer posiciones en moneda extranjera para afrontar pagos, inversiones o adquisición de insumos.
La combinación de aguinaldo, mayor liquidez y expectativas cambiarias sugiere que la demanda de dólares continuará creciendo durante junio y julio. A diferencia de otros períodos, el escenario actual encuentra a la economía con una balanza comercial superavitaria y con un importante ingreso de divisas por exportaciones. Ese factor podría amortiguar el impacto de una mayor dolarización de ahorros y evitar tensiones significativas en el mercado cambiario durante las próximas semanas.
