miércoles, 10 junio, 2026
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Estrecho de Ormuz: a 100 días del cierre, el shock energético y su impacto en Argentina

El bloqueo del estrecho alteró el flujo de petróleo y gas, elevó los costos del comercio y obligó a empresas y gobiernos a rediseñar rutas y proveedores. Para la Argentina, el escenario combina presiones sobre costos con una oportunidad para las exportaciones energéticas.

El bloqueo del Estrecho de Ormuz, que se mantiene desde hace 100 días, interrumpió una de las rutas más sensibles para el comercio de petróleo y gas a nivel global. La crisis, desatada tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, encareció el crudo, el GNL, los fletes, los seguros, los fertilizantes y los alimentos.

Según estimaciones del Banco Mundial, las disrupciones vinculadas a Ormuz provocaron una reducción inicial de la oferta global de alrededor de 10 millones de barriles diarios. El precio del Brent llegó a mediados de abril a ubicarse más de un 50% por encima del nivel de comienzos de año, aunque luego moderó parte de esa suba.

Para Argentina, el balance es mixto. Por un lado, la suba de los precios internacionales mejora la valuación de las exportaciones de energía, alimentos y algunos metales. En los primeros cuatro meses de 2026, las ventas externas argentinas de combustibles y energía representaron el 14,3% de las exportaciones totales de bienes. En abril, las exportaciones de combustibles minerales aumentaron un 85,9% interanual, impulsadas por una suba de 529 millones de dólares en las ventas de crudo.

Por otro lado, el mismo movimiento encarece combustibles, GNL, fertilizantes, fletes, seguros e insumos importados. El economista Tomás Cuenin, de Abeceb, afirmó que “el saldo de corto plazo para Argentina es mixto, con sesgo comercial positivo si el shock es transitorio”. Advirtió que, si el bloqueo se prolonga, “el balance macroeconómico se vuelve más costoso por inflación, energía importada, insumos, logística, financiamiento y expectativas”.

El Gobierno, para amortiguar parte de la suba internacional del petróleo, adecuó en marzo la norma de calidad de las naftas mediante la Resolución 79/2026, que permitió a las refinadoras incorporar voluntariamente hasta un 15% de bioetanol en las mezclas. Además, YPF aplicó ajustes graduales en los surtidores para limitar el traslado inmediato del shock externo a los precios locales.

En los mercados financieros, el S&P Merval en dólares cayó con fuerza en la primera etapa del shock, pero luego recuperó terreno. El índice medido en dólares cerró el 27 de febrero en 1.773 dólares y el 8 de junio se ubicó en torno a 2.038 dólares, lo que implica una mejora cercana al 15% desde el inicio del bloqueo.

El economista jefe de Estrategia Global en XP Investments, Alberto Bernal, sostuvo que “a pesar del cierre del estrecho, los mercados se comportaron extremadamente bien”. El riesgo, advirtió, es que una interrupción más prolongada derive en tensiones más severas sobre el abastecimiento, el transporte, la actividad y las valuaciones bursátiles.

Fuente: 50 Ámbito

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