Una nueva encuesta nacional refleja un deterioro en la valoración de la gestión presidencial y un clima social signado por la preocupación económica. El estudio, realizado por la consultora Hugo Haime & Asociados, indica que la aprobación del presidente Javier Milei se ubica en su punto más bajo desde que asumió el cargo.
Pesimismo sobre el futuro cercano
Los datos muestran que casi la mitad de la población (47%) anticipa que la situación del país será peor dentro de un año. Solo un 35% mantiene expectativas de mejora. La persistente inflación, la pérdida de poder adquisitivo y el endeudamiento familiar aparecen como los factores centrales que explican este desánimo.
«La caída del optimismo es una tendencia que responde básicamente a la economía», explicó Hugo Haime, director de la consultora. El analista destacó que el impacto se observa en los hábitos de consumo: el 50% de los encuestados afirmó haber dejado de comprar productos necesarios, y solo el 27% dijo que sus ingresos le alcanzan para llegar a fin de mes.
Evaluación de la gestión y del modelo
En cuanto a la valoración del gobierno, el 59% de los consultados emitió una opinión desfavorable. Sin embargo, el estudio señala que la baja en la imagen presidencial no se traduce en un crecimiento de la oposición clásica, sino en una pérdida de apoyo dentro de su propio espacio electoral.
¿Continuar o cambiar el rumbo?
Respecto al modelo económico actual, un 60% de los argentinos considera que debe ser modificado, ya sea de forma total (41%) o parcial (19%). Solo un 37% opina que debe mantenerse. En este contexto, el 57% de los encuestados manifestó su deseo de que el próximo presidente no pertenezca al espacio libertario.
Un reclamo transversal: estabilidad
Pese a la polarización, existe un consenso mayoritario en la demanda de estabilidad económica. El 54% prioriza este objetivo por sobre el fortalecimiento del rol del Estado (18%). «La situación estructural es un 40% a favor y un 60% en contra», analizó Haime, quien añadió que incluso parte de la oposición valora la búsqueda de estabilidad.
El sondeo también indagó en los sentimientos que despierta la figura presidencial: el 34% mencionó el enojo, el 18% la expectativa y el 16% la desilusión. En el plano internacional, el respaldo público a la postura del gobierno en el conflicto de Medio Oriente es minoritario, con un 66% en contra.
Descontento con la clase política en general
La encuesta midió la imagen de varios referentes políticos, y ninguno logró una valoración netamente positiva. Los niveles de desaprobación superan el 50% para todas las figuras consultadas, lo que sugiere un malestar extendido con la dirigencia en su conjunto, más que con actores específicos.
Los resultados subrayan el peso abrumador de las variables económicas en la percepción social y el desafío que representa para el gobierno recuperar la confianza de un electorado golpeado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
