En un acto de tono firme, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, realizó duras declaraciones este viernes al tomar juramento al nuevo ministro de Desarrollo Social, Igualdad e Integración, Sebastián Georgión. El mandatario provincial señaló que enfrenta una campaña de obstrucción por parte de ciertos actores políticos y gremiales, quienes, a su juicio, no desean permitir el normal desarrollo de su gestión.
Críticas a las protestas y llamado a la responsabilidad
Vidal hizo referencia explícita a las manifestaciones realizadas el día jueves en la Legislatura provincial. En ese contexto, criticó a los organizadores y aseguró que existen intentos de desestabilización que calificó como «totalmente antidemocráticos». El gobernador sostuvo que algunos gremios están siendo instrumentalizados o recibirían favores a cambio de su participación en estas acciones.
«Nadie que genuinamente quiera el bien de Santa Cruz debería participar de un juego tan sucio», expresó el mandatario, instando a la responsabilidad de los distintos sectores en un momento que definió como complejo para la provincia.
La ley de emergencia como herramienta clave
Uno de los ejes centrales de su discurso fue la insistencia en la necesidad de contar con una ley de emergencia. Vidal argumentó que este instrumento legal es fundamental para poder gestionar recursos financieros indispensables para el Estado. «Si necesito solicitar un adelanto de coparticipación o acceder a un crédito, requiero de esta ley», explicó.
El gobernador vinculó la oposición a esta norma con una «decisión política de no dejarnos gobernar», acusando a sus detractores de mentir a la sociedad y buscar generar un clima de caos. Además, lanzó una acusación directa contra algunos actores políticos, afirmando que «tienen miedo de rendir cuentas».
Denuncias sobre irregularidades y panorama complejo
En otro tramo de sus declaraciones, Vidal denunció prácticas irregulares que afectarían directamente a los trabajadores. Mencionó específicamente casos donde, según su información, se retendrían aportes laborales sin realizar los depósitos correspondientes, acto que catalogó como un delito.
El mandatario pidió «tiempo» para desarrollar su gestión, reconociendo las dificultades del año en curso. Reiteró que su administración requiere de herramientas y estabilidad para poder cumplir con sus objetivos y garantizar los servicios esenciales para la población santacruceña.
