Las principales empresas del sector, junto a YPF, acordaron mantener sin cambios los valores en todo el país. La medida busca amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del crudo.
Las principales compañías del sector petrolero se alinearon con YPF y resolvieron mantener sin cambios los precios de los combustibles en todo el país por al menos 45 días a partir del 1 de abril. El objetivo es contener el traslado inmediato de la suba internacional del petróleo.
El esquema establece que las operaciones internas tomarán como referencia el valor del crudo de marzo. Aunque los productores vendan al precio internacional vigente, las refinadoras pagarán sobre esa base previa y la diferencia se registrará en una cuenta compensadora. El entendimiento involucra a productores, refinadoras y empresas integradas, y será revisado a mediados de mayo.
La decisión llega en un contexto de caída de la demanda y presión sobre los surtidores. Los combustibles acumularon un aumento del 15% desde febrero, impulsados por el encarecimiento del petróleo a nivel internacional.
En paralelo, el Poder Ejecutivo dispuso postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, mediante el Decreto 217/2026. La medida apunta a evitar una presión adicional sobre los precios y sostener la actividad económica dentro del esquema de ajuste fiscal.
Con este doble movimiento —acuerdo del sector privado y diferimiento impositivo— el mercado busca ganar previsibilidad en el corto plazo. El congelamiento aparece así como una herramienta transitoria para contener la inflación en un rubro clave, mientras persiste la incertidumbre sobre la evolución del precio internacional del crudo.
