El economista Rodolfo Santangelo analizó la persistencia de la inflación en Argentina, señalando que se estabilizó en un nivel que actúa como base. Planteó la urgencia de medidas complementarias al equilibrio fiscal para reactivar la economía y mejorar los ingresos.
El economista Rodolfo Santangelo advirtió que la inflación en Argentina se estabilizó en un nivel que funciona como «piso», con registros mensuales cercanos al 2,5% desde hace más de un año y medio. Según explicó, este comportamiento refleja una dinámica inercial difícil de quebrar: «Si dio 2,5 va a seguir dando 2,5, y si da 3 va a seguir dando 3», señaló, al describir un proceso donde las expectativas se retroalimentan.
En este contexto, el analista planteó la necesidad de relanzar el programa económico para modificar las expectativas y acelerar la desaceleración inflacionaria. A su criterio, el equilibrio fiscal —principal logro del esquema actual— es condición necesaria pero insuficiente si no se complementa con medidas que impulsen la actividad y mejoren los ingresos reales.
Santangelo remarcó que un nivel de inflación cercano al 30% anual complica la recomposición del salario real, que aún no logra recuperarse tras las caídas acumuladas en los últimos años. En ese sentido, advirtió que la persistencia inflacionaria limita la mejora del poder adquisitivo y retrasa la reactivación del consumo.
Otro de los factores señalados es la alta demanda de dólares por parte del público, que actúa como un obstáculo para la recuperación económica. «El público está consumiendo menos bienes para comprar dólares», explicó, al describir un proceso de dolarización de carteras que restringe la circulación de pesos y afecta la dinámica del mercado interno.
El economista también alertó sobre señales de tensión en el frente fiscal. Si bien consideró clave sostener el equilibrio, advirtió sobre la aparición de mecanismos que podrían debilitarlo, como atrasos en pagos u obligaciones. Además, subrayó el factor tiempo como un elemento crítico: la demora en mostrar resultados concretos puede generar desgaste político, social y económico.
Finalmente, Santangelo insistió en que el desafío central es acelerar los tiempos del programa económico sin abandonar la disciplina fiscal. «Relanzar no es retroceder», planteó, al señalar que el objetivo debe ser quebrar la inercia inflacionaria, recuperar ingresos y reactivar la economía en un plazo más corto.
