Se analizan las implicancias de la posible incorporación de un exfuncionario a una sociedad estatal y las tensiones dentro de la coalición de gobierno provincial.
Según fuentes vinculadas al ex predio de la ex Austral Construcciones, la sociedad comercial Santa Cruz Puede SAU, a cargo de Gustavo Sívori, podría incorporar al ex intendente y ex diputado Fernando Españón. Españón enfrenta acusaciones por abuso sexual, abuso de autoridad y malversación de fondos públicos, y perdió su fuero parlamentario en febrero de 2026.
Las mismas fuentes indican que el nombramiento se realizaría mediante un «instrumento legal» que no sería de carácter público. Esta situación, de confirmarse, generaría cuestionamientos a nivel provincial y nacional.
En el ámbito judicial, surge la pregunta sobre el avance de las investigaciones en su contra, a cargo del juez Jorge Yance, quien había solicitado el desafuero del ex legislador en febrero de 2025.
Paralelamente, se observa un escenario de fractura dentro de la coalición oficialista, SER. En la Cámara de Diputados de Santa Cruz, se registran deserciones no formales pero efectivas, como votaciones divididas que debilitan al bloque. Entre los legisladores que han tomado distancia figuran Piero Boffi, Fernando Martínez y Santiago Aberastain, además de la baja obligada de Fernando Españón.
La estrategia de estos disidentes ha sido la conformación de sub-bloques o bloques minoritarios, argumentando mantener la identidad original de sus partidos, lo que en la práctica les otorga capacidad de negociación. Esta pérdida de legisladores propios implica una merma en el poder parlamentario del oficialismo.
El Poder Ejecutivo provincial también ha experimentado una alta rotación de funcionarios en los últimos dos años, muchos de los cuales han renunciado por «motivos personales», lo que suele interpretarse como una ruptura con la línea del gobernador Claudio Vidal.
Esta situación política recuerda análisis previos que señalaban la estrategia de Vidal de conformar una coalición amplia, integrando a partidos que originalmente eran oposición, como parte de la UCR, Encuentro Ciudadano y el PRO. Hoy, la cohesión de esa coalición muestra signos de desintegración.
