El gobierno británico reafirmó su posición respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que surgieran informes sobre una posible revisión del respaldo estadounidense en el marco de tensiones con aliados de la OTAN.
El Reino Unido reiteró su posición sobre las Islas Malvinas después de que trascendiera que Estados Unidos evaluaba revisar su respaldo en el contexto de tensiones con aliados de la OTAN por la guerra contra Irán. El portavoz del primer ministro Keir Starmer aseguró que la postura británica “no ha cambiado”.
“No podríamos ser más claros sobre la postura del Reino Unido respecto a las Islas Falkland”, señaló el vocero oficial. En ese sentido, remarcó que “el derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial y la soberanía recae en el Reino Unido”, posición que calificó como “constante”.
Según un informe de Reuters, las versiones surgieron a partir de un correo interno del Pentágono que sugería evaluar medidas de presión contra países aliados. Entre las opciones, se mencionaba la posibilidad de reconsiderar el apoyo diplomático a “posesiones imperiales” europeas, como las Malvinas.
Desde Londres indicaron que la postura británica fue comunicada de manera “clara y coherente” a las distintas administraciones estadounidenses. Medios como BBC y The Telegraph recordaron que el argumento central del Reino Unido se basa en el referéndum en el que los habitantes del archipiélago votaron por mantener su estatus como territorio británico de ultramar.
El planteo se da en un escenario de creciente tensión geopolítica por el conflicto en Medio Oriente, que impacta en las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados. En ese marco, el Gobierno británico buscó despejar dudas sobre su posición en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas.
