Entre enero y marzo de 2026, la inversión extranjera directa sumó USD 584 millones, el mejor arranque en siete años, aunque el saldo acumulado desde diciembre de 2023 sigue negativo en USD 535 millones.
Los ingresos por inversión extranjera directa (IED) en Argentina alcanzaron los USD 584 millones durante el primer trimestre de 2026, lo que representa el mejor desempeño trimestral desde comienzos de 2019, según datos difundidos recientemente. Sin embargo, el saldo acumulado desde diciembre de 2023 continúa siendo negativo en USD 535 millones, debido principalmente a la salida de capitales registrada durante 2025.
Economistas consultados coincidieron en que el bajo desempeño del año pasado estuvo vinculado a un contexto de fuerte incertidumbre macroeconómica, marcado por volatilidad cambiaria, tensiones financieras, inflación y restricciones al movimiento de divisas. No obstante, las perspectivas hacia adelante aparecen más favorables, especialmente para sectores como minería e hidrocarburos.
Claudio Caprarulo, director de Analytica, sostuvo que la inversión extranjera podría comenzar a mostrar un saldo más positivo, impulsada por anuncios en energía y minería. En la misma línea, distintas consultoras señalaron que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) empieza a posicionarse como uno de los principales factores de atracción de capitales internacionales.
Actualmente, existen proyectos presentados bajo el RIGI por más de USD 100.000 millones, mientras que ya fueron aprobadas iniciativas por unos USD 28.000 millones. No obstante, especialistas remarcaron que el régimen todavía no generó ingresos masivos de IED. Según estimaciones privadas, desde 2025 los ingresos netos vinculados al RIGI acumularon alrededor de USD 762 millones, una cifra aún reducida frente a las expectativas oficiales y empresariales.
Analistas consideran que la situación podría modificarse a medida que avancen los proyectos de infraestructura, minería y energía que actualmente atraviesan etapas de aprobación, financiamiento y ejecución. El informe destacó que Argentina volvió a captar atención internacional en sectores estratégicos, especialmente minería y energía.
Economistas señalaron que la flexibilización gradual de las restricciones cambiarias y la existencia de regímenes especiales para grandes inversiones mejoraron el clima para ciertos proyectos exportadores. En particular, remarcaron el creciente atractivo de iniciativas vinculadas a litio, cobre, petróleo y gas, actividades que concentran gran parte del interés inversor externo.
Pese a las señales de recuperación, los especialistas advirtieron que el flujo de inversiones todavía permanece en niveles moderados y condicionado por la estabilidad macroeconómica y política. También señalaron que la cercanía de un nuevo calendario electoral podría limitar decisiones de inversión de largo plazo en algunos sectores. Aun así, existe consenso en que minería y energía seguirán siendo los principales motores para una eventual recuperación sostenida de la inversión extranjera en Argentina durante los próximos años.
