El nuevo organismo tendrá sedes en Río Gallegos, San Julián y Caleta Olivia, y su financiamiento estará vinculado a las multas que labre la policía provincial.
El gobernador Claudio Vidal anunció la creación del nuevo Juzgado de Infracciones de Tránsito en Santa Cruz, con sedes en Río Gallegos, San Julián y Caleta Olivia. La medida busca centralizar el procesamiento de multas y mejorar la seguridad vial, pero ha generado debate por el vínculo entre el financiamiento policial y la recaudación por infracciones.
Durante el anuncio, Vidal se dirigió a la fuerza policial señalando que los recursos generados por las multas serán destinados a los propios agentes y sus familias, garantizando que ningún otro sector intervendrá en esos fondos. Esta promesa, según analistas, podría generar un conflicto de intereses si la policía prioriza la recaudación sobre la prevención vial.
La iniciativa llega en un contexto donde la policía provincial arrastra déficits históricos en uniformes, combustible y salarios. Al atar los ingresos institucionales al cobro de multas, algunos especialistas advierten que se podría incentivar prácticas como radares ocultos o controles enfocados en infracciones más costosas, en lugar de conductas peligrosas.
El gobierno provincial defiende la medida como una herramienta para mejorar las condiciones laborales de la fuerza y modernizar el sistema de infracciones. No obstante, desde sectores de la sociedad civil se pide que se garantice la transparencia en la aplicación de las multas y que se mantenga el foco en la seguridad vial.
