Un estudio nacional ubica a Santa Cruz entre las provincias con salarios promedio más altos del país, sin embargo, el análisis de la economía local revela una fuerte desigualdad entre sectores.
Un artículo publicado a nivel nacional analiza la situación salarial en Argentina, destacando una gran brecha entre rubros económicos y regiones. Según el informe, los sectores vinculados a la minería y al petróleo registran los salarios más altos, mientras que la enseñanza, la hotelería y la agricultura se ubican entre los peores pagos. A nivel geográfico, la Patagonia lidera en salarios nominales y poder adquisitivo.
Sin embargo, en Santa Cruz la realidad es más compleja. La provincia presenta una economía dual: una pequeña isla de altos ingresos vinculada al extractivismo, rodeada de trabajadores precarizados, empleados públicos con sueldos licuados y comerciantes asfixiados. Los promedios salariales pueden ser engañosos, ya que unos pocos salarios altos (como los del petróleo y la minería) elevan la media, ocultando que la mayoría de la población tiene ingresos por debajo de la canasta básica.
El empleo público, que históricamente es alto en Santa Cruz, ha sufrido una licuación brutal, con sueldos que en muchos casos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total. Mientras tanto, los sectores petrolero y minero, con paritarias fuertes y ganancias en dólares, logran mantener su poder adquisitivo. La riqueza generada por la minería y el petróleo no siempre se reinvierte en la economía local, ya que muchos trabajadores foráneos gastan sus ingresos en otras provincias.
En definitiva, los números nacionales no reflejan la realidad cotidiana de la mayoría de los santacruceños, sino la rentabilidad de las cuencas extractivas.
