El Gobierno nacional implementó un nuevo esquema de ayuda para hogares sin acceso a gas natural en zonas frías, como Santa Cruz y la Patagonia, con reintegros por la compra de garrafas.
El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema de ayuda destinado a familias que no cuentan con conexión a la red de gas natural y residen en regiones de bajas temperaturas, como Santa Cruz y el resto de la Patagonia. La medida, que forma parte de una reconfiguración de la política energética, contempla reintegros por la compra de garrafas.
Según se informó oficialmente, el beneficio cubrirá hasta dos garrafas mensuales durante los meses más fríos y una por mes en temporada de verano. Los reintegros se realizarán de forma automática a través de billeteras virtuales y entidades bancarias adheridas al programa. Para acceder, los usuarios deberán registrarse y acreditar que residen en zonas alcanzadas por bajas temperaturas y que no disponen de servicio de gas natural por red.
El programa apunta principalmente a hogares vulnerables ubicados en regiones frías del país. Entre los sectores priorizados se incluyen familias sin acceso a gas natural, usuarios de bajos ingresos, beneficiarios de programas sociales y hogares en zonas climáticas extremas. La inscripción se realizará de manera digital y el Gobierno prevé validar automáticamente parte de la información socioeconómica de los solicitantes mediante bases oficiales.
La implementación del subsidio para garrafas coincide con el debate legislativo sobre la modificación del régimen de “Zona Fría”, que actualmente subsidia parte de la factura de gas en distintas provincias argentinas. El proyecto impulsado por el oficialismo propone limitar los beneficios plenos a la Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que en otras regiones la ayuda quedaría restringida a hogares de menores ingresos.
Especialistas señalaron que la combinación entre menores subsidios y mayor consumo estacional podría traducirse en aumentos en las boletas durante el invierno. En algunos casos, las facturas podrían duplicarse respecto de meses anteriores. El escenario energético también se complejiza por el incremento de la demanda de gas en los meses fríos y la necesidad de importar Gas Natural Licuado (GNL) para cubrir el abastecimiento interno. En paralelo, comenzaron restricciones de suministro para industrias en algunas provincias, mientras el Gobierno avanza con una política de reducción del gasto en subsidios energéticos. El nuevo esquema para garrafas aparece como una herramienta complementaria para amortiguar el impacto del invierno sobre los hogares que dependen del gas envasado para calefaccionarse y cocinar.
