Un estudio de la consultora Praxis indica que el electorado que apoyó a La Libertad Avanza se divide en cuatro segmentos con diferentes niveles de tolerancia ante las denuncias contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La consultora Praxis realizó un estudio estadístico sobre el electorado que votó por Javier Milei en el balotaje de noviembre de 2023. El informe, procesado a casi tres meses del primer estallido del caso judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, revela que el denominado “voto Milei” se encuentra fragmentado en cuatro segmentos con motivaciones y límites de tolerancia dispares frente al escándalo.
El informe técnico divide la coalición oficialista en cuatro universos: los “Ideológicos” representan el 28,9% del padrón propio; los “Económicos” igualan la cifra con otro 28,9%; el sector “Antipolítica” agrupa al 25,6%; y los “AntiK tácticos” cierran la composición con el 16,5%. Los datos confirman que el impacto institucional erosiona el apoyo de forma desigual, siendo la facción antipolítica la más crítica frente a las imputaciones que tramitan en los tribunales federales bajo la supervisión del juez Ariel Lijo y el fiscal Carlos Pollicita.
En cuanto a la fidelidad partidaria, el 74% de los votantes ideológicos mantiene su alineación incondicional a la marca gubernamental, pero la retención se desploma al 29% dentro del segmento antipolítica. Los investigadores judiciales y los analistas de opinión pública atribuyen esta deserción a la contradicción directa entre los hechos investigados en la Jefatura de Gabinete y el relato ético originario de la fuerza.
La auditoría forense del humor social midió además el nivel de sospecha interna respecto al grado de conocimiento de las maniobras dentro de la quinta de Olivos y la Casa Rosada. El 41% de los encuestados afirma que el Presidente de la Nación conocía las presuntas irregularidades del exvocero presidencial. Esta cifra asciende al 53% cuando la consulta se direcciona hacia la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La persistencia de una doble vara de evaluación penal divide las aguas en el electorado libertario. Más de la mitad de los consultados evalúa el caso de Manuel Adorni como una falta de menor gravedad institucional en comparación con la causa Vialidad que pesa sobre la ex vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. El bloque antipolítica vuelve a diferenciarse en este punto al rechazar la relativización de las acusaciones y demandar castigos idénticos a los exigidos para la dirigencia tradicional.
“No existe un voto Milei. Existen cuatro electorados distintos, con motivaciones y límites diferentes. Una coalición sostenida en motivos instrumentales y negativos es estructuralmente volátil, porque cada votante puso una condición distinta y basta incumplir una para perderlo”, afirmó Agustín De Marco, director general de la consultora Praxis.
Los factores de erosión con vistas a los comicios legislativos del próximo año operan en andariveles separados para cada perfil de votante. El segmento económico supedita su permanencia a un eventual rebrote inflacionario o a la agudización del deterioro de los indicadores sociales. El grupo antipolítica fija su límite ético en la aparición de nuevas pruebas documentales sobre desvíos de fondos o en una imputación penal formal sobre el círculo íntimo del mandatario nacional.
La preocupación por las prácticas corruptas en el Estado aparece relegada al 6% de las menciones espontáneas totales de la muestra, superada por la crisis cambiaria y la recesión. La directora de la firma, Eugenia Soler, afirmó que el peligro para la estabilidad del oficialismo radica en que las denuncias contra la Jefatura de Gabinete queden indexadas al empeoramiento de las condiciones materiales de la población. La recolección de datos culminó en la provincia de Buenos Aires y los centros urbanos con un diagnóstico de alta volatilidad estructural en las segundas líneas del padrón libertario.
