La administración de Javier Milei envió al Congreso un proyecto que reforma el sistema de subsidios al gas en zonas frías. La iniciativa mantiene el beneficio pleno para la Patagonia, la Puna y Malargüe, pero elimina la cobertura generalizada en provincias del centro del país, donde solo accederán hogares vulnerables.
El Gobierno nacional puso en marcha una de las reformas más sensibles del esquema tarifario energético: la modificación del régimen de Zona Fría, el sistema que subsidia el consumo de gas en regiones con bajas temperaturas. La propuesta ya ingresó al Congreso y apunta a reducir el universo de beneficiarios, concentrando la ayuda en hogares considerados vulnerables.
La iniciativa impulsada por la administración de Javier Milei mantiene el beneficio pleno para la Patagonia, la Puna y Malargüe, pero elimina el esquema generalizado que se había ampliado en 2021 hacia provincias del centro del país. En adelante, quienes vivan en esas áreas solo accederán al subsidio si están incluidos dentro del nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
El proyecto oficial propone modificar el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, creado originalmente para compensar las tarifas en regiones de clima severo. Hasta ahora, el sistema otorgaba descuentos de hasta el 50% en las facturas de gas a millones de usuarios. Sin embargo, el Gobierno sostiene que la ampliación aprobada en 2021 “desnaturalizó” el régimen y generó un fuerte aumento del costo fiscal.
La reforma busca volver al esquema original, centrado en zonas históricas. En esas zonas, el subsidio continuaría sin cambios. Pero en las provincias y municipios incorporados durante la ampliación —como sectores de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y San Luis— el beneficio dejaría de ser automático.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la implementación del criterio socioeconómico para sostener los descuentos. Según el texto oficial, solo podrán acceder al subsidio adicional por Zona Fría los hogares incluidos en el SEF, el nuevo esquema de subsidios focalizados creado por decreto a fines de 2025. De esta manera, el Gobierno busca combinar dos variables: ubicación geográfica y nivel de ingresos.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que el actual esquema se volvió “deficitario y regresivo”. El Ejecutivo argumenta que el fondo que financia los subsidios ya no alcanza para cubrir los descuentos y que eso generó desequilibrios en la cadena de pagos del sistema energético. Actualmente, el régimen se financia mediante un recargo aplicado a todos los usuarios del país sobre el precio del gas. Ese cargo es de hasta 7,5%, aunque recientemente el Gobierno habilitó la posibilidad de elevarlo hasta 11,25% para sostener el sistema.
Además, el proyecto establece otro cambio relevante: el subsidio ya no se calculará sobre la tarifa total, sino únicamente sobre el precio del gas.
En el caso de la Patagonia, el esquema histórico seguiría vigente. El Gobierno reconoce que se trata de zonas con condiciones climáticas extremas y altos niveles de consumo residencial durante gran parte del año. Por eso, provincias como Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego, Neuquén y Río Negro mantendrían el subsidio pleno contemplado en la legislación original.
El debate político ahora se trasladará al Congreso, donde la iniciativa deberá reunir consensos en medio de una fuerte discusión por el costo de las tarifas y el impacto social de los recortes energéticos.
