El Índice de Producción Industrial minero registró en marzo una suba interanual del 10,4%, la más alta desde febrero de 2024, impulsado por el petróleo no convencional en Vaca Muerta y el crecimiento del litio.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que el Índice de Producción Industrial (IPI) minero registró en marzo una suba de 10,4% interanual, la variación positiva más alta desde febrero de 2024. Además, el indicador acumuló su sexta mejora mensual consecutiva, con un avance de 2,4% respecto de febrero, alcanzando el nivel más alto desde el inicio de la serie en 2017.
La principal explicación del salto volvió a ser la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta. El shale neuquino continúa consolidándose como el principal motor energético del país, acompañado por inversiones en infraestructura. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción petrolera podría alcanzar este año los 54,5 millones de metros cúbicos, superando incluso el récord histórico de 1998.
Entre los minerales no metalíferos, el dato más destacado fue el avance del carbonato de litio, cuya producción trepó 70,2% interanual. El crecimiento está asociado a la puesta en marcha de nuevos proyectos. Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras señalaron que ambas operaciones todavía atraviesan etapas de “ramp up”, por lo que la producción aún se encuentra debajo de la capacidad instalada total. Además del efecto volumen, el sector destacó que el precio internacional del litio prácticamente se duplicó en 2026 desde niveles históricamente bajos.
Otro de los segmentos con fuerte expansión fue el de minerales industriales. Estos incrementos también reflejan la recuperación parcial de actividades vinculadas a construcción e infraestructura. La extracción de oro y plata mostró una recuperación de 6,5% interanual, cortando una racha de seis meses consecutivos de bajas. El repunte se da en un contexto de precios internacionales elevados para los metales preciosos, que siguen siendo una fuente clave de exportaciones para provincias como Santa Cruz.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras estima que las exportaciones mineras podrían superar los USD 9.000 millones en 2026. El sector además concentra buena parte de los proyectos presentados bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. La minería y la energía se consolidan como dos de los sectores más dinámicos de la economía argentina, junto al agro y la intermediación financiera. Sin embargo, persiste una tensión estructural: el fuerte crecimiento en producción y exportaciones no se traduce proporcionalmente en generación masiva de empleo, debido al perfil altamente capital intensivo de estas actividades.
