En un escenario mundial marcado por la creciente demanda energética y la inestabilidad geopolítica, los reactores modulares pequeños (SMR) emergen como una posible solución para proyectos de menor escala y rápida implementación.
Actualmente, existen en el mundo 416 centrales nucleares en operación, con 63 reactores en construcción y 127 minirreactores en proyecto. Esta capacidad busca responder a las necesidades energéticas de una población global de 8.000 millones de personas.
Sin embargo, expertos señalan que factores como conflictos internacionales y el rápido desarrollo de tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) -con su alta demanda de energía para centros de datos- podrían generar presiones significativas sobre el suministro energético global. Estos eventos complejizan el objetivo establecido en la COP28 de triplicar la producción nuclear para el año 2050.
En este contexto, los Reactores Modulares Pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) ganan atención por sus características de modularidad y potencial para una construcción más ágil en comparación con las centrales nucleares tradicionales. Se presentan como una opción para diversificar la matriz energética y atender demandas específicas, aunque su implementación a gran escala sigue siendo objeto de análisis y desarrollo.
La situación energética global continúa evolucionando, con diversos actores explorando diferentes soluciones tecnológicas y estratégicas para asegurar un suministro estable y sostenible.
