Distribuidoras locales denuncian una deuda del Gobierno provincial que pone en riesgo la continuidad del servicio de gas envasado, en plena temporada invernal.
La crisis del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Tierra del Fuego sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que distribuidoras locales denunciaran una deuda millonaria del Gobierno provincial que pone en riesgo la continuidad del servicio. Durante una entrevista en el programa “Buscando el equilibrio”, de Radio Provincia, el gerente de Sartini Gas, Rody Rodríguez, describió un escenario crítico para las empresas que abastecen de gas envasado a miles de hogares fueguinos.
Según explicó, la deuda estatal incluye remanentes impagos de 2024, convenios vigentes y la totalidad de los costos de transporte correspondientes a 2025. “Es una deuda de miles de millones de pesos”, sostuvo el empresario, quien aseguró que las cifras reales están muy por encima de los montos que algunos funcionarios reconocen públicamente.
Las distribuidoras remarcaron que el problema se agrava por las complejidades logísticas que implica abastecer a Tierra del Fuego. Como la producción local no alcanza para cubrir la demanda, gran parte del gas debe trasladarse desde el continente en camiones, atravesando dificultades operativas como inundaciones, cortes de rutas y conflictos aduaneros. Solo durante abril, las empresas desembolsaron alrededor de $400 millones únicamente en concepto de transporte, sin incluir el costo del producto.
“El producto se paga por adelantado. Si no se paga, no hay carga”, advirtieron desde el sector. Actualmente, el esquema funciona con un fuerte subsidio estatal que reduce significativamente el valor que pagan los usuarios finales. Sin embargo, las empresas denunciaron que en los últimos meses comenzaron recortes en los cupos subsidiados y reducciones parciales del beneficio para algunos usuarios.
Desde el sector advirtieron que las empresas ya no cuentan con margen financiero para continuar absorbiendo costos y sosteniendo el sistema. “Nos están empujando a quebrarnos”, señalaron, al tiempo que alertaron sobre las consecuencias sociales que podría generar una interrupción del suministro. En ese contexto, recordaron que miles de familias fueguinas dependen exclusivamente del gas envasado para calefaccionarse durante el invierno.
“Si la gente se queda sin gas, se le va a llenar la Casa de Gobierno de gente”, advirtieron durante la entrevista radial. Las distribuidoras aseguraron que la problemática ya fue planteada en distintas reuniones con funcionarios provinciales, aunque hasta el momento no hubo soluciones definitivas ni un esquema claro de regularización de deuda. Mientras tanto, las empresas continúan financiando gran parte de la operatoria en un contexto de costos crecientes y fuerte presión financiera.
El conflicto suma preocupación en Tierra del Fuego justo cuando comienza la etapa más fría del año y aumenta la demanda energética en toda la provincia.
